Inicia Mons. Juan de Dios Hernández Ruiz sj su ministerio episcopal como octavo Obispo de Pinar del Río

El pasado sábado 13 de julio fieles de varias parroquias vueltabajeras colmaron la Santa Iglesia Catedral de San Rosendo para darle la bienvenida a Monseñor Juan de Dios Hernández Ruiz, sj, quien asumía en ese momento el cuidado pastoral de la diócesis más occidental de Cuba como octavo Obispo de Pinar del Río.

A la ceremonia asistió el Secretario de la Nunciatura Apostólica en Cuba Mons. Jean François Simonart, Encargado de Negocios Ad Interim, quien dio lectura a las palabras del papa Francisco nombrando al nuevo pastor de Vueltabajo, los Obispos de todas las diócesis cubanas junto con José Siro González Bacallao, Obispo Emérito de Pinar del Río  y Héctor Luis Peña Gómez Obispo Emérito de Holguín; también estaban presentes en la ceremonia Mons. Thomas Wenski, Arzobispo de Miami y Mons. Octavio Cisneros, Obispo Auxiliar de Brooklyn. De igual modo estaban presentes Roberto Noa Frómeta de la Oficina de Asuntos Religiosos del C.C del P.C.C; Edelso Antonio Ramos Ríos, Jacinto Gómez Valdés y Noelys Chirino Alfonso funcionarios del Comité Provincial del P.C.C junto con Gilberto Rodríguez Ortega Vicepresidente del Gobierno en la provincia e Iván Linares Esquijarosa, de la Dirección Provincial del Ministerio de Justicia.   

Ante una Catedral abarrotada de feligreses, Mons. Juan de Dios pronunció una sentida homilía que comenzó identificándose con la identidad de los presentes a partir de una expresión de fuerte raigambre cristiana que distingue al territorio y que confesó balbucea desde que llegó ¡Alabao!

A continuación agradeció a Mons. Serpa por su sostenida labor en la diócesis, a Mons. José Siro por su amor silencioso y contemplativo y pidió oraciones por el Cardenal Jaime Ortega cuya labor episcopal comenzó en esta diócesis.   

Su homilía resultó una profunda reflexión acerca de Nuestro Señor Jesucristo y su significación a través de los tiempos por lo que resaltó que “…el hombre que no ha sabido responder aquella pregunta de «¿quién dicen que soy yo?» aún no ha comenzado a vivir”.

Al terminar señaló “Mis queridos pinareños, a eso he venido: a descubrir a Jesús, a que lo amemos y lo imitemos”.

Antes de concluir la celebración miembros de las Pastorales diocesanas hicieron entrega de los atributos que distinguen al Obispo además de un mapa donde aparecen las parroquias de la diócesis y sus patronos y un cuadro con el Himno y el Escudo de Pinar del Río.