medallaokEn la mañana de este 8 de febrero, durante una sencilla pero emotiva celebración Eucarística, Mons. Juan de Dios Hernández Ruíz, otorgó la Orden Pro Ecclesia et Pontífice a María de los Ángeles Domínguez Díaz, laica comprometida con la Iglesia pinareña.

Subiendo las montañas de Bahía Honda, en la zona conocida como El Brujo, correspondiente a la provincia Artemisa en la diócesis vueltabajera, se encontraron allí familiares y amigos para acompañar a María de los Ángeles en tan especial jornada.

Esta laica ha consagrado su vida a la evangelización de esa zona.

A la edad de 9 años comenzó a asistir, acompañada de su hermana que en ese entonces tenía 17 años, a la parroquia de San Cristóbal y a los 10 años tomó la Primera Comunión con el Padre Claudio Ojea.

Con 14 años asumió como parroquia la de “Nuestra Señora de la Candelaria” en Candelaria. En el año 1983 comenzó su compromiso pastoral en la catequesis.

En 1985 empezó a trabajar con la Pastoral Juvenil a nivel parroquial y diocesano, hasta el 2006.

Luego, en 1989, empezó a servir en la Capilla de Cayajabos como catequista y animadora. En 1997 pasó a la capilla de las Mangas hasta el 2006.

Fueron años de duro caminar en la Iglesia sufriendo persecución, amenazas, acusaciones y estrecha vigilancia, hasta la detención preventiva para juicio (que se resolvió por la intervención de P. Claudio), pero tenía claro que: “Dios no abandona nunca a sus hijos”.

Es responsable y miembro del equipo parroquial de misión.

Pertenece a la Escuela Cubana de Formación Misionera “Padre Iván Bergerón” hace diez años y apoya a la arquidiócesis de La Habana en la pastoral Juvenil a través de los campamentos para jóvenes “DESPIERTA”, poniendo la finca de la familia a su servicio desde 1990.

Es catequista de adolescentes en la parroquia y catequista de niños en una casa misión. También anima en Soroa, la Casa Misión “San Lázaro”.

Vive en El Brujo y asiste todas las semanas a la parroquia de Candelaria a 20 kilómetros de distancia, aunque también participa en su pequeña comunidad “La Sagrada Familia”.

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La Orden Pro Ecclesia et Pontifice fue instituida por el papa León XIII el 17 de julio de 1888 y es una condecoración papal conferida como premio a la fidelidad a la Iglesia y el servicio distinguido a la comunidad eclesial.

Hace aproximadamente un año se solicitaron a los párrocos de la diócesis que enviaran un posible candidato para este reconocimiento. María de los Ángeles es la primera de 16 laicos y sacerdotes que recibirán esta distinción en Pinar del Río. Más adelante iremos compartiendo nuevas informaciones al respecto.

Fotos: Yordan Sánchez