misacCasa Diocesana “Ntra. Sra. de Loreto”. Diócesis de Pinar del Río, 4 de agosto de 2020 / Durante los días 3 y 4 del mes de agosto ha sesionado en la Casa Diocesana Nuestra Señora de Loreto de la diócesis de Pinar del Río, la reunión de agentes de pastoral, que habitualmente se celebra de manera bimestral, a excepción de estos últimos meses que a causa de la Pandemia de Covid- 19 no se había podido efectuar.

En esta ocasión fueron invitados también los Responsables Diocesanos de las Comisiones Pastorales, pues el tema que ilumina estas sesiones de trabajo es la comunidad parroquial basándonos en documentos como: Nacer de Nuevo, creado en esta iglesia local y que tiene como objetivo fortalecer la continuidad y estabilidad de la Diócesis, reanimar la esperanza y ayudarnos a descubrir la novedad pastoral que estos tiempos reclaman.

Y también se presentó la Instrucción de la Congregación para el Clero, “La Conversión Pastoral de la comunidad parroquial al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia”.

Ambos documentos son la base para el trabajo de las Asambleas Parroquiales que se realizaran en los meses siguientes con vistas a prepararnos para la Asamblea Diocesana de Pastoral.

En horas de la tarde del lunes 3 se efectuó la Misa Crismal en la Catedral de San Rosendo los sacerdotes renovaron sus votos y se bendijeron y consagraron los santos óleos.

Durante la homilía, Mons. Juan de Dios Hernández, quien celebraba su primera Misa Crismal como Obispo de nuestra diócesis, expresó la importancia de transmitir con alegría la Buena Noticia. De igual manera llamó la atención sobre tres íconos de los Evangelios que nos dan la posibilidad de encontrar la verdad que estas imágenes representan: Un primer ícono es el de las tinajas de piedra de las Bodas de Caná: sin la Virgen no podemos ir adelante en nuestro sacerdocio. El segundo ícono de la Buena Noticia es aquella vasija que portaba sobre su cabeza La Samaritana. El Señor, que es la fuente de agua viva no tenía “con qué” sacar agua para beber. Y el tercer ícono es el odre inmenso del Corazón traspasado del Señor, integridad mansa, humilde y pobre que atrae a todos hacia sí. De él tenemos que aprender que anunciar una gran alegría a los muy pobres no puede hacerse sino de modo respetuoso y humilde hasta la humillación.

Otro gesto impresionante fue cuando Mons. Juan de Dios pasó su váculo de pastor a todo el clero, representando la unidad en el pastoreo de nuestro pueblo.

Durante la mañana del 4 de agosto, continuó la reunión, con la asistencia solamente de los sacerdotes y diáconos, concluyendo con la Santa Eucaristía en honor a San Juan María Vianney, patrono de los párrocos.

Llegue a todos ellos, nuestra oración y cercanía.

misacrismal1

misacrismal2