iglesiaPinar del Río, 28 de junio de 2020

Queridos sacerdotes, diáconos, religiosas (os), seminaristas y fieles todos:

Con cuanta alegría me dirijo a ustedes con unas sencillas líneas llenas de afecto y de bienvenida. Gracias a Dios al entrar en esta primera fase nos permite, sin dejar de tomar las medidas necesarias, comenzar a reunirnos. ¡Qué valor tan grande tiene este momento para todos nosotros!

Sabemos que estamos hoy aquí porque un día nos hemos encontrado con Jesús, el mejor de los encuentros.

Nuestro recuerdo y cariño para aquellos hermanos nuestros que todavía por su edad u otras razones, no están con nosotros, así como nuestra oración por todos los que han fallecido y sus familiares.

Es un primer saludo deseándoles lo mejor para este comienzo y pidiéndole a Dios que les bendiga y les conceda a todos la salud tan preciada que hemos cuidado, la nuestra y la de los demás, y su bendición.

Que de esta pandemia salgamos más hermanos y más hijos.

Los encomiendo a María, Virgen de la Caridad.

Con mi bendición,

+ Juan de Dios Hernández, sj.

Obispo de Pinar del Río