caritas okA 100 días de haber comenzado en nuestro país la situación higiénico sanitaria dada por la propagación a nivel mundial del virus SARS COV 2, se decreta el inicio de la fase I para la recuperación en casi todo el territorio nacional, con excepción de las provincias de La Habana y Matanzas.

Nuestra Oficina Diocesana de Cáritas en Pinar del Río, por tal motivo decidió establecer las NORMAS para la etapa Post Covid-19, las cuales fueron elaboradas a partir del análisis y la reflexión del Equipo Diocesano, integrado por todos los Coordinadores de los diferentes Programas y Servicios. El uso obligatorio de las mascarillas, el frecuente lavado de manos, el uso del hipoclorito de sodio para la desinfección de manos y zapatos a la entrada de la oficina y locales, la higienización de los mismos, así como la extrema vigilancia de los síndromes febriles y catarrales, son medidas que se mantienen de forma general en esta fase.

El Programa de Personas Mayores en su caso concreto detuvo sus servicios en sus 28 comedores, debido fundamentalmente al desabastecimiento de los mercados y la imposibilidad de comprar los alimentos. Dada esta realidad, el programa, a través de los párrocos, equipos parroquiales, animadores y voluntarios, hemos entregado una ayuda en efectivo a los 668 beneficiarios en toda la diócesis. Son muchas las muestras de gratitud y cercanía por este gesto.

De los 18 servicios de lavado de ropa, solo 10 de ellos se han mantenido funcionando, no sin dificultades al no poder acceder a los productos necesarios para el aseo.

Los grupos de Animación Sociocultural, tomando en cuenta la edad de los integrantes, han detenido sus encuentros hasta tanto exista la certeza de que los mismos no constituyan una fuente de riesgo para los ancianos, no obstante, cuando se decida reanudar las actividades se tomaran medidas en cuanto a la cantidad de participantes en dichos encuentros.

Por su parte, el Programa Grupos de Desarrollo Humano (GDH) mantiene cerrado el servicio en sus cuatro guarderías hasta el próximo mes de septiembre, donde de manera excepcional, dadas las condiciones higiénico sanitarias, no permitirá este curso nuevos ingresos, con el ánimo de mantener al mínimo la cantidad de niños en los locales.

El Programa Aprendiendo a Crecer mantendrá el seguimiento a los miembros de los grupos existentes en la diócesis, en tanto no se puedan reanudar los encuentros de los mismos. Los 124 beneficiarios de este rograma también recibieron una ayuda en efectivo para paliar la difícil situación económica de estas familias. Como también recibieron esta ayuda los niños con enfermedades crónicas terminales atendidos desde nuestra oficina.

Los eventos y talleres planificados para el primer semestre del presente año que no pudieron realizarse, han sido provisionalmente planificados para el segundo semestre en caso que las condiciones lo permitan. La disminución de las actividades en los servicios de la diócesis no ha significado, ni significará la ausencia del acompañamiento a los voluntarios y beneficiarios de los mismos. Las vías para el acompañamiento irán cambiando a tono con la realidad existente desde la vía telefónica hasta la presencial.

Servir y acompañar son premisas de nuestro trabajo y en condiciones especiales no dejaran de serlo, por tanto la Oficina Diocesana de Cáritas apoya y asiste en tiempos de pandemia.