perseveranciaEvangelio de Lucas 21,12-19.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: antes de todo eso, los detendrán, los perseguirán, los entregarán a las sinagogas y serán encarcelados; los llevarán ante reyes y gobernadores a causa de mi Nombre, y esto les sucederá para que puedan dar testimonio de mí. Tengan bien presente que no deberán preparar su defensa, porque yo mismo les daré una elocuencia y una sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá resistir ni contradecir. Serán entregados hasta por sus propios padres y hermanos, por sus parientes y amigos; y a muchos de ustedes los matarán. Serán odiados por todos a causa de mi Nombre. Pero ni siquiera un cabello se les caerá de la cabeza, porque el que persevere hasta el final, se salvará". Palabra del Señor.

Reflexión Papa Francisco

Jesús nos advierte: Serán odiados. El Evangelio de esta fiesta recuerda una parte de las palabras de Jesús a sus discípulos en el momento en que los envía en misión. Dice, entre otras cosas: "Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará". (Mateo 10,22).
En las pruebas aceptadas a causa de la fe, la violencia es derrotada por el amor, la muerte por la vida. Hay que dar testimonio de Jesús en la humildad, en el servicio silencioso, sin miedo a ir contra corriente y pagar en persona. Y, si no todos están llamados, como san Esteban, a derramar su propia sangre, a todo cristiano se le pide sin embargo que sea coherente, en cada circunstancia, con la fe que profesa.
Seguir el Evangelio es ciertamente un camino exigente, pero ¡bello, bellísimo!, el que lo recorre con fidelidad y valentía recibe el don prometido por el Señor a los hombres y a las mujeres de buena voluntad. Como cantan los ángeles el día de Navidad: paz, paz.
Hoy, hermanos y hermanas, oremos, en particular, por cuantos son discriminados, perseguidos y asesinados por su testimonio de Cristo.

Oración

Señor, quiero perseverar hasta el final, recorrer este mundo contando con tu Presencia que me protege en todo momento. Pongo mis sueños en tus manos y recibo seguridad, esperanza y consuelo. Ninguna de mis luchas será en vano si voy tomado de tu mano. Aunque sufra persecuciones, no temeré, pues tus promesas son más fuertes que cualquier calamidad. Amén. (Extraído de nuestro devocional diario de la oración del día)

Recomendado.
Ayunar hoy, de palabras duras, críticas negativas, que siembran discordia y tienden a juzgar o condenar a los demás.