CONFIANZA Y FE-domingo XIX-C


1.- La primera y la tercera lectura de este domingo, mis queridos jóvenes lectores, el fragmento de la Sabiduría y el evangelio de San Lucas, nos traen un mensaje de serenidad. Tratan de alejarnos de la precipitación, de la angustia, de la depresión. (ojo, que no me refiero a la depresión clínica, que es cosa de médicos).

Debéis traducir el lenguaje de serenidad, que con imágenes antiguas nos ofrece un sabio de edad madura y listo. Ni se trata de que tengáis encendidos los candiles, ni siquiera vuestras linternas. Hay que saber elevarse a conceptos superiores. Tened prudencia y serenidad, que todos los santos seamos solidarios en los peligros y en los bienes y así podremos entonar himnos y ser felices.

2.- El fragmento evangélico empieza con esta expresión: no temáis, pequeño rebaño…No temáis, si sois fieles a lo que nos propone, si nos fiamos de Dios, más que de nosotros mismos. Debemos ser fundamentalmente atentos servidores, sentirnos, porque lo somos, amigos colaboradores, fieles que confían en sus proyectos.

3.- La Carta a los Hebreos que se nos ofrece hoy, es un canto a la Fe. No una Fe dogmática ni teórica, que es pura erudición. Se nos ofrece una lista de personajes antiguos que se distinguieron por ser fieles conductores del proyecto salvador de Dios.

Podríais esquematizarlos, escribirlos como frases lapidarias, en un poster que se pusiera a la entrada de la iglesia y que todos los que acuden a misa lo leyeran: por la Fe, este y aquel otro y el de más allá, hicieron todas estas cosas.

4.- Os lo he sugerido para que lo ofrezcáis a los demás y ahora os propongo, mis queridos jóvenes lectores, que lo hagáis para vosotros mismos, para dejarlos anotados en vuestro cuaderno de notas, o en un archivo que destaque en el escritorio del PC.

Si lo habéis hecho en papel, os propongo que situéis al final un espejo, en el que con un rotulador indeleble se lea ¿y yo que he hecho? ¿Trasmito, colaboro, evangelizo?