La Casa El Obispo
 

   Inicio

   El obispo


   El Origen

   Las personas

   La Casa

   Los Animales

   Las Plantas


   Mantua

   La Diócesis


   Al visitante


 

   Contacto    ...

   Créditos

 
La familia crece: mamás con sus crías, frutos y promesas, peces, girasoles, abejas..., disfrute: [1] [2]

Cuando uno llega a la granja San José siente una gran sensación de paz. Es uno de esos lugares donde la sencillez y la belleza le dan al visitante la sensación de estar en un lugar donde habita el Señor.

Es una pequeña casa de mampostería y placa, a la usanza de las que se hicieron en los pueblos de campo en los años 80 del siglo pasado, con un patio sembrado de árboles y flores, una fuente, un rancho, jaulas y pequeños bohíos para animales, dispuestos y cuidados con franciscano estilo.
El dintel de la entrada del jardín recibe al visitante con el deseo de Paz y Bien, y en el portal, de pie, con la pose de quien espera impaciente a un amigo, está el Obispo Siro: “¡Qué tal hijitos! ¿Cómo está la familia?”
Dentro uno encuentra una casa pequeña y simple, donde cuelgan de las paredes cuadros, adornos, y objetos curiosos, la mayoría regalos de amigos. En la terraza y el patio el visitante encuentra animales y plantas, y un rancho, donde colecciona objetos y maquetas represen-tativas de la vida y el campo cubanos. Ese es el lugar que escogió y construyó para su retiro, Mons. José Siro Ganzález Bacallao, Obispo Emérito de Pinar del Río, luego de sus más de 50 años de sacerdote y casi 25 de Obispo.
El visitante encuentra ahí acogida fraterna, palabra sabia de aliento y enseñanza, y un ambiente de paz, que le hará recuperar fuerzas para hacer el bien.

24 horas en la vida de Monseñor Siro...

 

 

 

 


   Fotos

   Videos