MEMORIAS INOLVIDABLES DE UNA VISITA PASTORAL

INTRODUCCIÓN

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al preparar la celebración del Centenario de la Diócesis, se pensó, valoró y determinó entre los sacerdotes, las religiosas y los laicos comprometidos, que además de todas las cosas en que se pensaba, la principal debía ser una gran Visita Pastoral que el Obispo haría a todas las parroquias, comunidades, barrios y caseríos de la diócesis..
Comprendí que la idea era muy buena y necesaria y me comprometí, con el apoyo de todos, principalmente los párrocos, a llevarla adelante con la ayuda de Dios.
De esta forma y con esos propósitos pastorales comenzó la Visita, en el mes de marzo del año 2003, por la parroquia de Artemisa, continúo con las parroquias de la Vicaría Oriental y se fue realizando periódicamente por las cuatro Vicarías de la diócesis.
La Visita ha sido trabajosa y difícil como toda empresa en estos tiempos, pero ha dejado incalculable saldo de bienes espirituales que por su misma categoría son imponderables e imposibles de medir humanamente.
Por mi parte he sentido el indiscutible gozo de animar, consolar y sembrar esperanzas en tantas y tantas personas que esperaban la visita del Obispo, los que comparten en las comunidades y también los que no viven como cristianos y desconocen los valores del Evangelio.
He visto muy de cerca el dolor de los enfermos, la angustia de tantos acongojados, la desesperanza de muchos que por no tener más fe que la frágil que proporcionan los bienes materiales de que carecen se sienten enormemente abatidos.
He compartido la inocencia y el candor de nuestros niños de la catequesis y la fragilidad de aquellos, como los de Chatarra en el Mariel, que sufren ya desde sus tiernos años el rigor de la vida que les ha tocado vivir.
He vivido la pena y el gozo que produce la mirada de jóvenes inválidos cuyo limitado mundo es un pobre jergón pero sueñan un mundo mejor.
Han sido tantas las experiencias de estos dos años de Visita a los lugares cercanos y los más apartados de nuestras parroquias que puedo cantar una Acción de Gracias al Señor que por medio de ustedes, queridos sacerdotes, religiosas y fieles, me ha permitido imitar en mi pobreza al gran Apóstol San Pablo y repetir sus palabras: “Al Dios que demuestra su poder en nosotros y que puede realizar mucho más de lo que pedimos e imaginamos a Él la Gloria en la Iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones y todos los tiempos” AMEN..

+El Obispo

 

 

Visita Pastoral de Mons. José Siro González Bacallao,
en el Centenario de su Diócesis de Pinar del Río