MEMORIAS INOLVIDABLES DE UNA VISITA PASTORAL

VISITA PASTORAL A LAS PARROQUIAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE VIÑALES Y NUESTRA SEÑORA DE LA CARIDAD DEL COBRE DE MINAS DE MATAHAMBRE

Parroquia del Sagrado Corazón de Viñales.

 

Parroquia de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre de Minas de Matahambre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Entre los días 28 y 30 de abril de 2004 el Señor Obispo realizó la Visita Pastoral a las parroquias de Viñales y Minas de Matahambre. Por tratarse de parroquias pequeñas se les asignó menos días.
El cura que las atiende es un gran misionero veronés que lleva en Cuba 8 años pero tan sólo uno en este lugar. Se llama Julio Battistella.
El miércoles 28 a las 4:00 p.m. comenzó la Visita en la comunidad de Puerto Esperanza con una fuerte lluvia que hizo ver el mal estado en que se encuentra el templo de dicho poblado, necesitado de una reparación general en el techo y las paredes.
El Obispo a partir de los distintos Misterios Luminosos y el rezo del Rosario, dio una catequesis pascual, explicando el sentido de la resurrección, anunciando el envío del Espíritu Santo y exaltando la figura de María, la Inmaculada Concepción.
Una vez terminada la catequesis, el Obispo insistió en lo importante que sería la participación en la Escuela de Verano y en los cursos de Ministros de la Palabra de la responsable de la comunidad.
A las 5:30 p.m. Monseñor llegó a la comunidad de San Cayetano; allí compartió con un grupo de niños y de algunas personas adultas, explicó la historia del templo y la presencia de la Iglesia en dicho pueblo, antes y después de la Revolución. Posteriormente visitó a un enfermo del pueblo.
En la noche, a las 8:30 p.m, se celebró la Eucaristía en la iglesia de Viñales con gran participación de fieles. El Señor Obispo alentó a ser misioneros al estilo de San Pablo resaltando las cualidades de dicho santo.
Posteriormente se reunió con los colaboradores que conforman el Consejo Parroquial; después que fueron presentados, el Señor Obispo habló de la importancia de la liturgia, tomando como referencia el último documento de la Santa Sede al respecto. También insistió en la necesidad de que las responsabilidades no caigan en una sola persona y lo necesario de que los jóvenes asuman compromisos en la comunidad.
En la mañana del jueves, el Señor Obispo visitó 8 enfermos del pueblo de Viñales que antes venían a la iglesia pero ahora, debido a su estado de salud, no pueden participar; a todos les llevó un mensaje de aliento y consuelo así como un gran agradecimiento en nombre de la Iglesia por todo lo que hicieron en otros tiempos bastante difíciles. Acompañaron al Obispo en este recorrido el secretario de la visita, el párroco y el responsable de PAS de la parroquia.
Al final de la mañana el Obispo se dirigió al cementerio del pueblo, distante unos tres kilómetros y rezó un responso por todos los difuntos que descansan en ese campo santo.
Al regresar a la parroquia Monseñor revisó los libros del archivo parroquial encontrándolos en buen estado y actualizados, aunque señaló la falta de algunas firmas en el libro de bautizos por parte del párroco anterior. También revisó el libro de la economía encontrándolo en buen estado, y lo más importante: la economía, pues en esta parroquia asisten y visitan turistas, pocos que rezan y muchos que curiosean.
En la tarde del jueves el Señor Obispo visitó la comunidad de Santa Lucía; el primer lugar fue el cementerio del pueblo donde rezó un responso por todos los difuntos que descansan allí. Está bastante bien atendido, cosa rara que en estas circunstancias los vivos se acuerden de los muertos.
Posteriormente visitó un grupo de enfermos de dos barrios extremadamente pobres: El Almácigo y El Congo; los enfermos eran minusválidos y con malformaciones congénitas que viven en una pobreza extrema. Son fenómenos de estos tiempos pues antiguamente ese tipo de enfermo y esa miseria eran cosas raras.
A las 6: 00 p.m. se efectuó la Santa Eucaristía, donde el Obispo insistió en la necesidad de catequistas para los barrios marginales del pueblo porque donde hay pobreza hay muchos niños a los cuales hay que hablarles de Dios y de la Iglesia.
El Señor Obispo finalizó su homilía diciendo que la Iglesia tiene que ser misionera y llegar a esos lugares apartados donde ninguna otra institución llega y debemos tener “derecho de piso” para cuando lleguen otras sectas y otras agrupaciones religiosas con mensajes raros.
En la tarde del viernes el Obispo visitó la comunidad de Minas de Matahambre. A las 4: 00 p.m. recorrió el pueblo para visitar un grupo de enfermos; al igual que en Santa Lucía con malformaciones congénitas y necesidades increíbles. Todos se alegran y disfrutan de la visita del Obispo, quien les anima y les regala crucifijos y a algunos dinero.
El pueblo de Minas vive en condiciones muy difíciles de alimentación y vida, llegando en algunos casos a condiciones extremas, ejemplo de ello los barrios El Pinillo y Viet Nam.
A las 8: 30 p.m. Monseñor presidió la Eucaristía donde presentó oficialmente al nuevo párroco, el Padre Julio Battistella, quien era anteriormente párroco de Consolación del Sur.
Terminada la misa el Señor Obispo revisó los libros de bautismo, matrimonios y confirmación encontrándolos en muy buen estado y actualizados. Se reunió con los colaboradores, destacando la buena labor que hacen los visitadores de enfermos que asisten a tantos de una manera muy organizada pues tienen el pueblo dividido en sectores. Insistió en la importancia de la catequesis y lo necesario de que algunos jóvenes se comprometan en ese sentido.
Al finalizar, el Señor Obispo hizo una historia de cómo a pesar de las dificultades, la Iglesia ha atendido siempre al pueblo de las Minas, viniendo semanalmente un sacerdote y una religiosa Hija de la Caridad: el padre Jaime Manich, el padre Tomás Su, el padre Siro, el padre Manolo, las hermanas Sor Rosario, Sor Concepción, Sor Reinelda y Sor Rosalba, están muy unidos a las alegrías y pesares de los mineros.
Así concluyó esta interesante pero trabajosa Visita a estos lugares apartados, con malas carreteras y escasez de todo, menos de solidaridad y amor cristiano.

 

+José Siro González Bacallao,
Obispo de Pinar del Río.
P. Juan Carlos Carballo,
Secretario de la visita.

 

 

Visita Pastoral de Mons. José Siro González Bacallao,
en el Centenario de su Diócesis de Pinar del Río