MEMORIAS INOLVIDABLES DE UNA VISITA PASTORAL

VISITA PASTORAL A LA PARROQUIA
NUESTRA SEÑORA DE LA CANDELARIA

Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El día 11 de septiembre de 2003 a las 6 de la tarde comienza la visita pastoral de Mons. José Siro González Bacallao a la parroquia antes señalada. Acuden a darle la bienvenida el cura párroco P. Ivan Bergeron, incansable misionero canadiense que tantos ministerios tiene en la Diócesis, un número considerable de fieles, el Pastor de la Iglesia Bautista con su esposa y feligreses y el Venerable Maestro de la Logia al frente de un grupo de hermanos. Después de cenar el Obispo se reúne con el párroco y el Consejo Parroquial de quienes recibe información general del funcionamiento de la parroquia en las distintas áreas pastorales.
Finalmente el Obispo comenta a los presentes un poquito de historia de la parroquia, de la cual es nativo, dando a conocer además cómo surgen los Consejos Parroquiales por decisión de la Iglesia y del Concilio Vaticano II.
Al día siguiente a las 8.30 de la mañana el Obispo junto al párroco y a las laicas Raquel de la Cruz y María Eulalia Llano visitan las comunidades de:

- Candito – atendida por Rosa y Rosario.
- Primer Bayate – atendida por Ulda.
- Segundo Bayate – atendida por Francisca (Paquita)
- Mango Dulce – atendida por María
- Cebadero – atendida por Yolanda
- El Corojal – en casa de Yayo.

En todas estas comunidades el Obispo dialogó con los presentes a quienes impartió la bendición y dio un recuerdo de su visita. En todos estos lugares funcionan catequesis, Celebraciones de la Palabra y en algunos de ellos el padre celebra la Eucaristía. Nunca estuvo tan bien atendido el campo de nuestras parroquias en el orden pastoral.
En la tarde el Obispo junto al párroco y al ministro Raúl Izquierdo, visitan a un gran número de enfermos a los cuales dio la comunión y la bendición; muchos le recuerdan como Pepito el de Justiniana. Hacen una visita con gran número de personas al cementerio. Al final de la tarde se reúne en el templo con los enfermos que asisten al mismo a los que impartió el sacramento de la Unción.
En la noche celebra la misa y posteriormente se reúne con los responsables de los equipos de Caritas, PAS y Pastoral Carcelaria.
En este encuentro el Obispo hace referencia a la labor de la Iglesia en su función de servidora y de atención a los más necesitados, enfatizando la labor de Caritas, mostrando su satisfacción por la solidaridad de la que hicieron gala todos los hombres de buena voluntad de esta diócesis luego del paso de los devastadores huracanes del año 2002.
Refiriéndose a la Pastoral Penitenciaria nos dice cómo funciona esta en la diócesis, quiénes son los responsables de la misma y quien es el sacerdote que atiende el pedido de los presos para ser atendidos espiritualmente.
Dice el Obispo: “son poquitos lo que la Iglesia puede hacer y dar, pero es eso lo que el Señor nos da en estos momentos, con lo cual tenemos, no que conformarnos, pero sí tener la esperanza de un futuro mejor.
“A los presos no los podemos atender como quisiéramos, pero sí atendemos a sus familiares.” En su preocupación como padre y pastor exhorta a todos a tener presente lo que el Señor nos dice en el Evangelio: “Estuve preso y me visitaste”... “no olviden ese mandato del Señor porque somos en sus manos instrumentos a su servicio”.
El día 13 comenzamos la mañana haciendo revisión y muestreo al archivo parroquial, la secretaria, María Eulalia Llano Hernández es felicitada por el Obispo por su buen trabajo, se revisaron los libros: 38 de bautizos del cual el Obispo recomienda lo cierren y abran uno nuevo (39); el último libro de matrimonios (de esta parroquia y de la parroquia San Francisco Javier de Cayajabos). Vimos también el último libro de Confirmaciones en el cual el Obispo encontró con gozo la nota de su Confirmación.
En visita al área de economía el Obispo muestra su confianza en el cuidado, administración y control de los recursos económicos a cargo del P. Iván Bergeron y del matrimonio Raúl Izquierdo y Raquel de la Cruz. Ellos comunican su preocupación por que los ingresos casi siempre son menores que los gastos, a lo cual el Obispo dice: “no se preocupen, en la Iglesia siempre es así y gracias al Señor tenemos para dar. Como diría un cura viejo: En la Iglesia de Dios, cuando no llueve, llovizna”.
En la segunda hora de la mañana visitamos algunos enfermos a los que el Obispo les dio la Comunión y la bendición.
Más tarde, hacia el final de la mañana, fuimos a visitar en la carretera que va hacia Aguacate, en un lugar que le llaman el Plan Semilla, un antiguo albergue, así llaman al lugar, que era utilizado por militares para hacer sus labores de instrucción. Ahora “viven”, si eso es vivir, 19 familias que perdieron su vivienda a causa del huracán del 2002, allí permanecen desde hace más de un año en condiciones infrahumanas, de lo cual lo más evidente es el deterioro humano y moral... y la poca atención que reciben de las organizaciones gubernamentales del municipio. Cada 5 días les llega una pipa de agua. Y en los retretes hay tal pestilencia y falta de aseo que “no hay ni moscas”.
Finalmente visitamos una comunidad que hace algún tiempo fue fundada por el padre Iván pero que su progreso es pobre, en esta fuimos a la casa donde se reúnen (dos veces al mes) y en ella el Obispo impartió la bendición a los allí presentes resaltando la función de los catequistas.
En la tarde el Obispo visita la catequesis reuniéndose con los catequistas y los catecúmenos, resaltando la importancia que tiene conocer a Jesús y encontrarnos con Él que está en todas partes; al final de la catequesis celebró la Eucaristía dirigiendo su prédica a los niños a quienes les habla del cariño de Jesús por ellos, exhortando a los catequistas a educar a los niños en la devoción al Santísimo, a orar ante el Sagrario y enseñándoles el canto de su tiempo de niño: “Vamos, niños, al Sagrario...”
Hacia el final de la tarde el Obispo se reúne con misioneros, animadores de CEB, animadores del CFCR, la pareja animadora de los matrimonios, el animador de los jóvenes y algunas otras personas que no desempeñan cargos pastorales, pero ayudan al buen desarrollo y progreso pastoral de la Parroquia. A todos el Obispo los llamó a la reflexión en torno a la evangelización y formación de nuestro pueblo, que para angustia nuestra se ha paganizado y descristianizado, por ello, añade el Obispo que nuestra labor misionera y formativa ha de intensificarse en el momento presente en que la Iglesia necesita de hombres y mujeres que den su “SI” en el servicio a los más pobres.
En la noche el Obispo visitó la comunidad de Cayajabos que tiene un precioso templo, restaurado al estilo colonial que es orgullo de la Diócesis. En este lugar celebró la Eucaristía. Es necesario resaltar que el trabajo pastoral de esta Iglesia lo llevan adelante el padre Orlando Ramírez, sacerdote colombiano, Vicerrector del Seminario San Carlos y San Ambrosio de La Habana y los seminaristas de segundo año de Filosofía, los cuales vienen al lugar desde el sábado por la tarde hasta el domingo a la misma hora en que regresan a La Habana.
El domingo, último día de la visita, el Obispo celebra la Santa Eucaristía para la comunidad y otras personalidades del pueblo invitadas por el párroco, que estuvieron presentes. En esta misa el Obispo administró los siguientes sacramentos: Bautismo a un adolescente, Comunión a tres juveniles, Confirmación a 9 adolescentes, jóvenes y adultos y el Matrimonio a tres parejas. Como dato curioso, en la procesión de las ofrendas, le trajeron al Sr. Obispo una jaula con un negrito, pajarito criollo magnífico cantador, al que puso el nombre de Mateo, nombre de su antiguo dueño.
Finalizada la Misa el Obispo fue agasajado con un brindis y el cariño, respeto y cordialidad de todos los presentes. Al final de la mañana visitamos el barrio de Las Mangas donde se reunió con un pequeño grupo de personas a los cuales se dirigió reflexionando sobre la fiesta del día (Exaltación de la Santa Cruz)
Así concluyó esta bellísima pero agotadora visita. Que la Madre Santísima de la Candelaria nos bendiga.

 

+ José Siro González Bacallao,
Obispo de Pinar del Río.
P. Cirilo Castro,
Secretario de la visita.

 

 

Visita Pastoral de Mons. José Siro González Bacallao,
en el Centenario de su Diócesis de Pinar del Río