Ricardo Urrutia Guerra

Diócesis de Pinar del Río. Cuba

   
 




Ricardo Urrutia (sentado) junto a su
esposa y miembros de la Hermanadad.

Es un misionero insigne del que tal vez resulte el peor de los ambientes, el de la cárcel.
Nació el 7 de febrero de 1940. Era el menor de 11 hermanos. Era una familia católica y así fueron educados todos en el seno familiar. Su mamá era celadora de Nuestra Señora de los Dolores. Hizo Ricardo los estudios secundarios en la Academia Valeya. Posteriormente ingresó en el Instituto de Segunda Enseñanza para su Bachillerato.
Fue miembro activo en la lucha clandestina contra la dictadura de Fulgencio Batista. Militaba en una célula del Movimiento 26 de Julio hasta el Triunfo de la Revolución.
En 1961, viendo el giro marxista que tomaba la Revolución, asumió una posición contraria al proceso, siempre desde una perspectiva cristiana, siendo condenado a 8 años de prisión, los que cumplió en diferentes recintos penitenciarios del país. Como ejemplo de lo cruel de este encierro se puede señalar que Ricardo fue presentado en dos ocasiones ante el paredón de fusilamiento. Fue liberado en el año 1968. Estando preso conoció a la que en el futuro sería su esposa y madre de sus hijos: Lidia Rosa Machín Hernández, joven campesina nacida en la localidad de Alonso de Rojas, municipio de Consolación del Sur.
Contrajeron matrimonio, oficiado por el párroco que en ese tiempo estaba en Consolación, el día 18 de enero de 1969. En el año 1970 en el mes de Mayo, el día 3 nace en la ciudad de Pinar del Río su primer hijo, al que le ponen por nombre Frank Alberto, a los 2 años nace su segunda hija llamada Yarelys, nacida el 4 de mayo de 1972.
En el año 1990, inspirado en el Evangelio (Mt 25, 31-45) se dedicó a ayudar a los presos y sus familiares. Creó la Hermandad de Ayuda al Preso y sus Familiares, obra apostólica que llevó con santa pasión hasta los últimos momentos de su vida física entre nosotros, continuando con ella hasta nuestros días, su infatigable esposa, junto a los olaboradores más cercanos de Ricardo en esta bella obra.
La vida de Ricardo fue, toda ella, una vida dedicada al Evangelio, pues fue incansable misionero que lo mismo iba al Hospital Psiquiátrico en Guanito, a un velorio, Hospital, o casa de amistades, así como a un barrio marginal y cuanto espacio se le presentara propicio, o no, para anunciar a Jesucristo. Dentro de su querida Iglesia fue un defensor de los más pobres: los presos y sus familias.
Sus dos hijos le dieron la satisfacción de 3 nietos, dos niñas de su hija y un varón de Frank Alberto.
Fue a la presencia del Señor el 16 de Septiembre de 2003.
Descansó en el Señor en la madrugada del 16 de septiembre de 2003, tras larga y penosa enfermedad.


 

Cortejo fúnebre de Ricardo Urrutia, entra a la Catedral
de Pinar del Río, para una misa de cuerpo presente.


   
 


Facsímil de una carta de condolencia enviada
por varios reclusos a la familia Urrutia.