Ciudad de Pinar del Río
La Catedral, La Sagrada Familia del Mayca, San Francisco de Asís,
La Caridad, y El Cangre


Diócesis de Pinar del Río. Cuba

   
 

Fundada en 1657, tiene una población actual de 200 000 habitantes. Está situada a las márgenes del río Guamá, tiene arquitectura ecléctica sin edificios suntuosos, en la que sobreviven edificios del Siglo XVII. Como industrias cuenta con la del procesamiento de tabaco, materiales de la construcción, conservas de productos agrícolas, y manufactura simple. Es la capital de la provincia civil del mismo nombre, que se extiende desde el cabo de San Antonio hasta Candelaria.

Parroquias:
SMI Catedral. Patrono: San Rosendo, su templo fue construido en 1883 y elevado a Catedral el 22 de febrero de 1903.
Nuestra Señora de La Caridad. Fundado en 1923 y creado parroquia en 1987.
El Cangre, cuyo patrona es Nuestra Señora de los Remedios, fue onstruida en 1945 a 5 km a las afueras de la ciudad, por la carretera de Luis Lazo. Fue creada parroquia en 1998.
San Francisco de Asís. Parroquia sin templo en el barrio de El Calero en 1998. Sus actividades ser realizan en casas de familia.
La Sagrada Familia de Mayca. Está en las afueras de la ciudad, en un barrio pobre del suroeste, su templo fue construido en 1945 y fue creada Parroquia en 1998.

 
 
Catedral de Pinar del Río

La Catedral

Patrono: San Rosendo
Párroco: Juan Carlos Carballo
Dirección: Calle: Antonio Maceo #2. e/ Velezcaviedez y Recreo. Pinar del Río. CP 20100
Email: pcarballo@obipinar.co.cu
Teléfono: +53(48) 75 2430

Escribía Pedro Juan Gutiérrez en el periódico "Granma Internacional" el 26 de enero de 1994: "Con sus austeras líneas arquitectónicas neoclásicas y el buen gusto en el interior sobrio y reposado, la Iglesia Catedral de Pinar del Río es una de las más hermosas de Cuba.
Entonces tenía 111 años de vida (hoy 122) y su historia es apacible como corresponde a un templo que cada madrugada y atardecer tañe sus campanas para llamar a Misa a los feligreses... El sólido edificio actual se inauguró el 23 de marzo de 1883 y, en 1903 recibió la categoría de Catedral.
Su consagración como tal la hizo el Obispo Monseñor Manuel Ruiz y Rodríguez el 11 de diciembre de 1914, pasando así esta Iglesia de templo parroquial a Iglesia Catedral, madre y cabeza de templos pinareños. Desde su fundación han oficiado en ella 27 sacerdotes, siendo el primero el P. Manuel Rodríguez.
Como precisaba el P. Mario Aguilar, Cura Párroco de la Catedral, en plena actividad en aquellos años: "La Iglesia Catedral no es la Iglesia más antigua de la provincia, sino la de San Luis con 178 años (hoy) de construida (1835)"
Refiriéndose a su Iglesia Catedral, y tal vez a todas las iglesias pinareñas, añadía el P. Mario: "Nuestras iglesias no se caracterizan por la profusión de obras artísticas, ya que los recursos se tuvieron que dedicar desde fines del siglo XIX a reconstruir muchos templos destruidos durante la Guerra de Independencia".
"La Catedral de Pinar del Río - sigue el autor del citado artículo en "Granma"- no pudo servir de mecenas a los artistas plásticos, como en Europa y el resto de América Latina. A pesar de esto, un recorrido por esta Catedral es agradable para quien guste del arte. Le permitirá apreciar pocas y sencillas obras de arte religioso atesoradas en un sólido edificio, en un ambiente reposado y acogedor".
Se encuentra nuestra Catedral emplazada en Maceo entre Recreo y Gerardo Medina (antiguamente San Mateo). La antecede un pequeño anfiteatro semicircular que recuerda el Coliseo romano destinado en sus orígenes a representaciones populares, que se desarrollaban en el portal del edificio.

Arquitectura
"Por a su arquitectura estamos en presencia de un templo ecléctico de tres naves, una central más amplia, y dos laterales. Su planta rectangular, su sentido espacial de latitud más que de altitud (a pesar de su relativa esbeltez) la sitúan más próxima al neoclásico aunque con algunas evocaciones de estilo barroco.
La fachada es neoclásica tanto por las proporciones como por sus elementos funcionales y compositivos. Anunciando la nave central avanza sobre la fachada un amplio portal donde se levantan cuatro esbeltas columnas de sección circular y proporciones dóricas pero su fuste liso evoca el orden toscano.
El templo posee tres portadas: dos laterales y la principal, sencilla y discreta de tipo tablero, decorada muy sobriamente. Las dos portadas laterales dan acceso a un patio lateral y al jardín que circunda la edificación. Al lado de la fachada se levantan dos torres, coronadas por una pequeña cúpula y linterna. Su forma es octagonal, su altura de 26 metros aproximadamente, le da un discreto aire de majestad y monumentalidad.
Con respecto a su interior: en una misma estructura se definen paralelamente el atrio, la nave central y a la derecha el acceso al campanario. Sobre el atrio, en el piso correspondiente al segundo cuerpo de las torres, está ubicado el coro con balcón semicircular y sobriamente ornamentado. Allí se emplaza un bello órgano traído de Europa.
Las tres naves están separadas por arquerías sobre pilares lisos. El amplio espacio de 8,60 metros de la nave central evoca las iglesias renacentistas. La cubierta exterior de carpintería a dos aguas mantiene la esencia neoclásica.
Tanto los dos ambones como la gran mesa del altar de mármol verde, rozado y blanco armonizan perfectamente con el conjunto. El ábside de forma rectangular corresponde al ancho de la nave central. A ambos lados del retablo se abren dos puertas que dan acceso a la sacristía.
En los vanos aparecen cuatro vitrales de impecable factura ubicados al inicio y final de los muros. Estos vitrales rectangulares, esbeltos y terminados en arcos romanos lucen imágenes de tema bíblico: la Asunción de la Virgen, la Caridad del Cobre, la Aparición de Cristo y la Inmaculada Concepción de María."

Imágenes
Entre las imágenes más significativas en el interior de la Catedral, podemos citar: el Cristo de Pinar del Río, y la Imagen de San Rosendo al centro del retablo. Esta obra traída de España, esculpida en madera, se vistió con ropa enyesada y es la única imagen de este santo en pie, pues en las demás se encuentra sentado. A la derecha del altar mayor se encuentra la imagen de San José, traída directamente de España.
A la izquierda se encuentra la Virgen de la Caridad, realizada en madera y de tamaño original, respecto a la que se encuentra en el Cobre. En el pedestal donde descansa la imagen, está grabado el Escudo Nacional. Otra imagen relevante por su expresión dramática, es la Virgen Dolorosa, considerada también la más antigua y una de las imágenes más populares que se utilizaba en la procesión junto con el Cristo. Ambos, la Virgen y el Cristo muerto, se encontraban en una esquina de la ciudad, escena que conmovía a todos los creyentes.
En el exterior del templo, en la fachada, se encuentran las imágenes de San Pedro y San Pablo hechas en piedra y traídas de España. En fin en el jardín de la entrada de la iglesia se haya una imagen del Sagrado Corazón de Jesús. Nos encontramos así delante de un sobrio sistema de estructuración arquitectónica ajustado a los sugerimientos propios de nuestro clima e idiosincrasia criolla.

Dificultades
Si hace 122 años que la actual Iglesia de S. Rosendo se inauguraba (1883), son inminentes los 100 años desde cuando fue elevada al rango de Catedral. Feliz circunstancia esta que vive hoy la Iglesia pinareña que, como escribía Mons. José Siro González, "nació y creció bajo el signo de la Cruz de Cristo Redentor" y no deja de vivir como propia esta experiencia.
La Catedral junto a muchas otras iglesias y capillas pinareñas, sufrió el embate de los ciclones Isidore y Lili cuando estaban en pleno desarrollo los trabajos de reparación y embellecimiento, para cuyo financiamiento Mons. Siro, ya cercano a los 72 años de edad, no escatimó viajar al exterior y extender su mano para pedir a quienes podían ayudar a una Iglesia necesitada y que sufre. Él mismo luego se transformó en proyectista, impulsor y supervisor y, si tuviera el tiempo y las condiciones físicas, también de albañil, porque no faltaron ocasiones en que ayudó a los trabajadores de su Brigada San Rosendo (que ha reparado también muchas de las capilla, iglesias y casas de la Diócesis), a realizar algunas de las tareas, pues si como cura trabajó con gusto en años difíciles en los campos de tabaco, no le falta soltura, como Obispo en años no menos difíciles, en manejar herramientas de albañil.

Las campanas
Cuando alguien me pregunta que cosa extraño más de Italia después de seis años de vida misionera en uno de los pueblos más pobres de la Vuelta Abajo, normalmente respondo: "Mi madre todavía viva, la nieve (siendo, hasta mi partida hacia el trópico, hábil y apasionado esquiador) y las campanas. Aquellos conciertos de las múltiples y bien entonadas campanas de los varios y esbeltos campanarios que se pueden admirar al centro de los pueblecitos distribuidos en el vasto panorama visible desde mi casa a mil metros de altura."
A pesar de la lejanía, el sonido de todos aquellos bronces se podía percibir bien al tocar éstas las horas del día, anunciar el luto de una familia o una fiesta de bodas. Particularmente emocionantes eran sus conciertos, que los sábados anunciaban el día siguiente como día del Señor. Y ¡cuán alegres sus repiques al finalizar las misas más solemnes!
Cuanto pertenece el disfrute del sonido de las campanas a la idiosincrasia de un creyente católico europeo me lo hizo comprender Prelk Franz, un buen sacerdote de Yugoslavia, precisamente de Istria, la primera zona de Yugoslavia que se liberaba del yugo totalitario a principios de los años 90. Cuando llegó finalmente la libertad para aquella Iglesia muy condicionada y oprimida, pudo finalmente, con la ayuda del exterior y la limosna de sus feligreses, hacer nueva su iglesia muy deteriorada en Porto Rose.
Benefactores de Austria le regalaron también cinco nuevas campanas para su gracioso y flamante campanario y cuando por primera vez el sonido nítido y angelical de aquellos bronces - contaba - irrumpió por las calles de aquel pueblo, mucha gente se paró de improviso; sobre todo los ancianos que no oían algo semejante desde hacía 50 años, se arrodillaron en el lugar, se persignaron y algunos rompieron a llorar de emoción.
El deterioro que en Cuba y en nuestro Pinar del Río ha atropellado tantas cosas, no ha perdonado tampoco las campanas de nuestros humildes campanarios, muchas de escasa calidad desde siempre. Algunas están rotas y sus sonidos apenas superan en calidad los de un caldero.
Sé, sin embargo, que Mons. Siro, (quien para mantener en pie sus iglesias hizo grandes sacrificios y a veces volvió de sus viajes al exterior trayendo en el avión cajas de losas), consiguió para nuestra Catedral, en el día del centenario, un juego de campanas electrónicas de gran sonoridad.

El patrono

San Rosendo

La biografía de San Rosendo - escribía el Historiador de la Iglesia española López Ferreiro - debe ser conocida por todo buen gallego. Galicia tiene en San Rosendo no sólo un monje fundador de célebres monasterios, como los de San Juan de Caveiro y San Salvador de Celanova, sino también el celoso y ejemplar Obispo que primero regentó la Diócesis de Mondoñedo, a cuya mitra renunció hacia el año 940, y más tarde la de Compostela, huérfana por la muerte del Obispo Sisnando I."
Pero nosotros añadimos que la biografía de San Rosendo debería ser conocida también por cada pinareño respetuoso de la memoria de sus antepasados, que en el año 1688 presenciaban la fundación de la parroquia de San Rosendo en Pinar del Río, hecha por el insigne Obispo Don Diego Evelino De Compostela
En tiempos anteriores a esa fecha, los que eligieron a este Santo Obispo como protector de la región, asistían a Misa en una pequeña Ermita en un pinar a orillas del río Guamá en el hato de San Mateo, a mediados del siglo XVII.
¿Cómo se realizó esta elección? Según la tradición oral y según una costumbre católica de varios siglos atrás "Los primeros vecinos - en su mayoría emigrantes gallegos - convocados para elegir el Santo Patrono, escribieron en papeletas el nombre del santo de su preferencia, echándolas luego en un sombrero. Invocaron la inspiración del Espíritu Santo y mezcladas las papeletas, uno de ellos, sacó una al azar y salió el nombre de San Rosendo, natural de Galicia."
Conozcamos algunos datos esenciales de la vida y obra de San Rosendo que, como lo que precede, tomamos de unas paginas manuscritas por Mons. Siro.
Nació Rosendo en Valdesalas, Galicia, el 26 de noviembre de 907. Era hijo del Conde Gutiérrez Méndez y de su esposa Ilduana.
De la familia del Santo, emparentada con todos los reyes de aquel período, se puede decir que fue promotora de la restauración monástica del siglo X, que trajo como consecuencia la repoblación de Galicia, por las extensas donaciones de tierras que hizo o que consiguió de los reyes para este fin.
Al joven Rosendo lo educó en San Martín de Mondoñedo su tío Albarico, Obispo de aquella Diócesis. Siendo todavía muy joven fue designado alcalde de su pueblo y a los 18 años elegido Obispo de aquella Diócesis. Sin embargo la vocación del joven prelado no era la episcopal sino la monástica. Y Dios le inspiró la idea de construir un gran cenobio benedictino en aquellas tierras de Vilau.
Tras cinco años de intenso trabajo, el 25 de septiembre de 942, se celebró la solemne bendición del templo con la asistencia de los once obispos de Galicia y León, veinticuatro Condes e incalculables abades y eclesiásticos.
En 955 murió en Celanova el Abad Franquila y los monjes eligieron como sucesor y segundo Abad de San Salvador de Celanova al fundador Rosendo. Por esa misma fecha el rey Ordoño III envió a Rosendo un urgente y lacónico mandato en que lo nombraba gobernador de Galicia para contener una irrupción árabe que había llegado al Miño. Rosendo, aunque más contemplativo que guerrero, supo cambiar la mitra de Obispo por el yelmo de capitán y marchó frente a su pueblo para expulsar a los invasores.
Hacia el 970 fue elegido Obispo de Compostela, Diócesis vacante a consecuencia de la muerte de su primo Sisnando II, por un flechazo de los normandos. Rosendo, sin embargo, no quiso aceptar sino como administrador y buscó la colaboración de San Pedro de Mesonzo (el autor de la "Salve Reina"). Otra vez pudo más en él la vocación monacal cuando en 974 renunció al obispado y volvió a Celanova donde siguió viviendo en pobreza, sacrificio y una profunda espiritualidad.
Allí murió el 1º de marzo de 977 ya considerado como un héroe cívico y con fama de santidad. En su testamento relataba la fundación del monasterio al que dejaba todos sus bienes y riquezas. Fue sepultado bajo el altar de la capilla de San Juan en un ataúd de ciprés, dentro de un sarcófago de piedra. En 1099 los portugueses intentaron robar el cuerpo de San Rosendo pero por equivocación se llevaron el de Franquila.
Cuando ya había empezado el proceso de beatificación de Rosendo en 1172, vino a España el Cardenal Orsini, legado pontificio, y estuvo en Celanova donde quedó impresionado por la vida y el testimonio del fundador por lo que se propuso conseguir la beatificación de aquel hombre cuando volviera a Roma. Mientras tanto aparecieron las primeras biografías de Rosendo escritas por dos priores del Monasterio de S. Salvador de Celanova. En 1191 el Cardenal Orsini fue nombrado Papa y en 1196 tuvo la gran satisfacción de incluir a San Rosendo en el catálogo de los Santos.
El 1º de marzo de 1601, al terminar la primera fase de las obras de reparación del Monasterio, se celebró en Celanova la mayor solemnidad tenida desde la bendición de la Iglesia. El Obispo de Orense, Don Miguel Cérez, instaló en el Altar mayor la urna de plata en la que habían sido trasladadas las reliquias de San Rosendo desde su sepulcro. Reliquias de sus huesos fueron regaladas a nuestra Iglesia Catedral de Pinar del Río por el Obispo de Orense y se conservan y veneran en ella.
También en Pinar del Río la fiesta de San Rosendo se celebra el 1º de marzo, día de la muerte de nuestro Santo Patrono pues el día de la muerte de los santos, desde tiempos remotos, la Iglesia lo considera el "dies natalis"; el día de su nacimiento al Cielo, día en que son incorporados a la gloria y felicidad del Paraíso. Por eso en los días precedentes y en el de su fiesta en España, sobre todo en Galicia, y también en Pinar del Río se realizaba, junto con la celebración de una novena en la Iglesia Catedral, la Verbena de San Rosendo. El 1ero. de marzo se celebraba la Misa en la Catedral y se hacía la procesión con la Imagen del santo por las calles de la ciudad.
Las circunstancias presentes obligan a renunciar a muchas cosas externas pero no impiden hacer hincapié en lo más esencial del patrimonio espiritual, para dignamente conmemorar la fiesta de nuestro patrono, cuya finalidad principal es la de devolvernos a los caminos de la fe y de la comunión con Dios.

 
 
Parroquia del Mayca
Parroquia de la Sagrada Familia del Mayca

Patrono: La Sagrada Familia
Cura Párroco actual: P. Herly Yesid

La actual capilla fue construida en 1945. Fue erigida parroquia en el año 1998 y en preparación al acontecimiento, Mons. Siro le hizo radicales reparaciones. Se encuentra en la zona urbana de Pinar del Río al sur de la estación de ferrocarril. No tiene otras comunidades auxiliares con templo.

 
 
Parroquia del Calero. El P. Joaquín Gaiga
(centro) preside la Fiesta Patronal en
compañía del P. Manolo de Céspedes en 2001.

Parroquia de San Francisco de Asis del Calero
Patrono: San Francisco de Asís
Cura Párroco actual: Mons. Jorge Enrique Serpa Pérez

Desde los años setenta, algunas personas que residían en el Reparto Hermanos Cruz, antiguo Reparto Calero, en el extremo este de la ciudad de Pinar del Río, iban a misa a la Catedral o la Caridad. Desde finales de la década de los ochenta este número de personas fue aumentando y a principios de los noventa comienzan a realizarse celebraciones y catequesis en casas particulares. La comunidad fue madurando y adicionando servicios a sus quehaceres. En 1998, tras la visita del Papa, teniendo en cuenta el camino realizado por la comunidad y para responder a las necesidades de la vasta población del barrio, el Obispo la erige en parroquia. La comunidad de San Francisco de Asís no tiene templo, sino que se sirven de una casa particular habitada por una familia que generosamente la ofrece. Alberto Martínez y Nora Martos, los padres, Carlos Alberto y Belén, los hijos, regalan a la Iglesia importantes cuotas de tranquilidad hogareña. A veces, en las citas diocesanas, los miembros de la comunidad llevan un cartel que recuerda a quienes deberían conceder los debidos permisos, su deseo de tener su decoroso templo.

 
 
Parroquia de El Cangre
Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios del Cangre

Patrona: Nuestra Señora de los Remedios
Cura Párroco actual: P. Herly Yesid

Se encuentra en las afueras de la ciudad de Pinar del Río en el kilómetro 5 de la carretera a Luis Lazo. Fue construida en 1945 y erigida parroquia en 1998. Esta es una parroquia singular por las obras sociales que mantiene, entre ellas un comedor y una guardería.

 
 
Parroquia La Caridad

Parroquia Nuestra Señora de la Caridad

Patrona: Virgen de la Caridad del Cobre
Cura Párroco actual: P. Saúl Pinzón

Se encuentra en el centro urbano de Pinar del Río. Fue elevada al rango de Parroquia en mayo de 1979 y su primer Párroco fue el P. Cayetano Martínez Sánchez, hasta entonces párroco de la Catedral.
En Vitral de septiembre-octubre del 2000 la maestra jubilada Rosario González Álvarez documentaba muy bien el origen, la construcción e inauguración de la iglesia de la Caridad. Tomó estas noticias de su cuidadoso trabajo.
Entre 1921 y 1922 la señora Edelmira Fors, esposa del militar Antonio Méndez para estar junto a su marido, tuvo que dejar a su querida Pinar del Río y mudarse con él para Santiago de Cuba.
Extrañaba a tal punto su ciudad natal que un día se puso a invocar a la Virgen: «¡Cuánto ansío, Virgencita, estar junto a los míos! ¡Mira! ... Si me concedes lo que te pido, te prometo hacer todo lo posible para ayudar a hacer una capilla a tu nombre».
A los pocos días del ruego su marido era destinado a Piar del Río. ¡Imagínense la alegría de doña Edelmira! Al regresar a nuestra ciudad se encontraba con Emilia Velasco y su amiga Tomasita Obregón quienes habían pedido al Sr. Obispo Mons. Manuel Ruiz que fuera construida una capilla en el barrio donde habitaban, llamado «La loma de Cuartel», zona alta de la ciudad así llamada por encontrarse allí el Cuartel del Ejército.
Muchas familias cristianas de la zona tenían dificultades para ir hasta la catedral para oír Misa, novenas, etc. El Obispo le hizo comprender que no tenía dinero para la construcción pero que él apoyaría cualquier gestión que se hiciera al efecto.
Edelmira se unió a estas pinareñas y formaron un Patronato para recaudar los fondos. El Patronato contaba también con la Sra. Celia Muñoz de García Valdés: Presidenta. Antonio Legorburu: Vicepresidente, Bertha Muñoz: Secretaria, Panchito Pereira: Tesorero, Mercedes Fors «Cheché», que después se encargaría del cuidado del templo por muchos años.
Se organizaron Verbenas, bailes, tómbolas, rifas. Se aceptaron donaciones: «¡Con qué agrado vería la Madre, al lado de un aporte monetario copioso de un próspero comerciante, el humilde aporte de tantos devotos, pobres, sencillos trabajadores que, como la viuda de la parábola, daban parte de sus exiguas entradas para la casa de la Caridad del Cobre en Pinar del Río!»
Esta Iglesia, muy sobria en sus líneas arquitectónicas, constituida de una modesta nave de 9 por 17 metros, rodeada de un jardín frontal, con una sencilla torre cuadrada a la derecha, era inaugurada el 8 de septiembre de 1923 día en que el P. Cayetano Martínez celebraba su primera Misa. Presenciaban la ceremonia el Obispo Mons. Ruiz y el alcalde Dr. Juan María Cabada.
La Iglesia de la Caridad tiene como auxiliar la capilla del Cristo de la Esperanza, en el Camino del Guamá, a un par de kilómetros en las afueras de la ciudad de Pinar del Río, cuya Fiesta Patronal es el 14 de septiembre.