IV Asamblea Diócesana de Pastoral

Fecha: 31 de agosto de 1980
Prioridad Pastoral: La catequesis de niños y adolescentes
Lema: “Por encima de todo el amor”

   
 


Fecha: Domingo 31 de agosto de 1980

Lugar: Casa de las Hijas de la Caridad. Pinar del Río.

Objetivos: Revisar el trabajo del pasado año pastoral que estuvo organizado alrededor de la piedad popular y preparar el nuevo año pastoral que comienza en Septiembre.

Participantes: La Asamblea Diocesana fue presidida por el señor obispo Mons. Jaime Ortega. Estuvieron presentes el P. José Siro, Vicario General, el P. Mario Aguilar, Vicario de la vicaría central y el P. Antonio Rodríguez, Asesore diocesano de jóvenes de Apostolado Seglar. Todas las religiosas que trabajan en la diócesis participaron activamente: las tres Hijas de la Caridad de la ciudad de Pinar del Río y las tres hermanas Misioneras de la Inmaculada Concepción de Los Palacios. Asistieron también el seminarista de nuestra diócesis: Oscar Galcerán y diez ministros de la Palabra de distintas comunidades. El Presidente Diocesano de Apostolado Seglar y nueve integrantes más del Equipo Diocesano de ASO. Trece catequistas.
De estos participantes había 17 hombres y 26 mujeres. Del total, 13 eran jóvenes y los demás personas mayores.

SESIÓN DE LA MAÑANA:

A- Análisis del trabajo del pasado año pastoral:
1. Divididos en seis equipos, los participantes encontraron que estuvo bien acogida la piedad popular como tónica para este año que concluyó y, de acuerdo con la prioridad pastoral acogida por la Conferencia Episcopal Cubana, se formuló el deseo de que la piedad popular siga estando en la base de nuestros esfuerzos pastorales, porque responde a la necesidad de acercarnos más al pueblo, se acortan las distancias y se hace a las comunidades más misioneras. Además, se produjo un trabajo pastoral de conjunto que resultó muy fructífero en toda la diócesis.
El hecho de haber dedicado cada mes a una actividad especial dio buen resultado y debe seguirse con ese método de trabajo.
2. Cuando se reunió la Asamblea Plenaria surgió una inquietud particular sobre nuestros campesinos cristianos. El mayor número de bautizos proviene de zonas rurales, a menudo los campesinos recorren grandes distancias para participar en la Misa por sus difuntos y conservan, en general, una fe sencilla y firme. Se sugirió pues, que el mes de Mayo fuera el mes del campesino; y además hubo una proposición unánime para que la preocupación pastoral por el campesino fuera una constante en todos los planes de este año.
3. Se estudió seriamente cómo ha sido la participación de los Ministros de la Palabra en el plan del año pasado y, después de constatar que siempre habían estado presentes para apoyar y sostener el Plan Pastoral, se notaban algunas deficiencias, que se deben a que se ha dejado a los ministros un poco solos. Es necesario ayudarlos, dándoles orientación, esencialmente por medio de reuniones periódicas con el Párroco. Es de desear una pronta reunión del equipo director de los ministros para revitalizarlos y renovarlos.
4. Entre las sugerencias más repetidas se encuentran: La necesidad de intercambiar experiencias, proyectarnos cada mes hacia los católicos que no practican; tener en cuenta las fechas sobresalientes en la piedad popular: 4 de Diciembre, 17 de diciembre y otras fechas según los pueblos y religiones. Pidieron los participantes que se prepararan guiones de charlas bautismales más sencillas y en sintonía con la piedad popular y con la actividad de cada mes.
5. Una sugerencia de gran valor: Uno de los equipos sugirió que hubiera un objetivo general que diera unidad al trabajo del año, pues al tener una actividad distinta cada mes, se corría el riesgo de dispersión. Se produjo entonces la búsqueda en común del objetivo de alcanzar ese año y todos aprobaron que a través de las actividades pastorales de cada mes se lleva a los fieles a una reflexión sobre lo que es el amor cristiano, su lugar primordial en la vida de un seguidor de Cristo, la urgente necesidad de ese amor que tienen los hombres de hoy, etc. Así pues, nuestro principal objetivo en la pastoral de este año será: presentar, valorar y exaltar el amor como eje vital del cristiano. Así, si celebramos, por ejemplo, el mes de la familia, buscaremos ante todo exponer cómo se vive en familia el amor cristiano: cuando la familia es pequeña, cuando es grande, cuando hay unidad de pensamiento, cuando está dividida, etc.

SESIÓN DE LA TARDE:
B) Estuvo dedicada a preparar el plan del año pastoral que comienza y dio inicio con una breve exposición del Sr. Obispo acerca de lo que se entiende por Evangelización de la Cultura. Con esta reflexión se introducía el debate en equipo acerca de las características culturales del pueblo cubano en las que podemos hallar huellas del Evangelio.

1. Explicó Mons. Jaime la importancia que la Conferencia del CELAM en Puebla había dado a la relación entre Evangelio y cultura en Latinoamérica.
La cultura latinoamericana es fundamentalmente cristiana y se estructuró en toda la porción de la Iglesia a medida que los distintos integrantes del pueblo latinoamericano: emigrantes, españoles, indios nativos y africanos, iban construyendo una realidad sociológica distinta a la de la Madre Patria. En los momentos mismos de la formación de esta nueva realidad constituida esencialmente por los nacidos en América, por los llamados "criollos", están presentes el pensamiento y el modo de vida cristianos que ha traído la Iglesia Católica a estas tierras.
La fe católica es un factor de unidad, da cuerpo a las tradiciones, crea las fiestas y los días de duelo, da a los hombres el sentido de la vida y de la muerte, los conforta en su enfermedad... Podemos decir que en toda América Latina la forma de ser y de vivir del pueblo, aún hasta nuestros días, está radicalmente influida por el mensaje cristiano esparcido en todo el Continente por la Iglesia Católica.
Aunque algunos latinoamericanos no descubran actualmente en su comportamiento cotidiano el hilo que los ata a esa cultura de inspiración católica, encontramos de hecho en las vidas de nuestros contemporáneos de Latinoamérica, aunque sea borradas o desfiguradas, las huellas del paso del Evangelio de Cristo por la historia de estos pueblos.
Esto es cierto, también en la islas de Cuba, Santo Domingo y Puerto Rico, que son parte reconocida "de la América que habla español y cree en Jesucristo", como dijera nuestro Apóstol José Martí.
Nuestra misión evangelizadora no se realiza, pues, en una atmósfera cultural totalmente extraña a la fe cristiana, sino al contrario, se encuentran en nuestro medio valores y actitudes muy en consonancia con el Evangelio. Se trata entonces de descubrir esos valores, potenciarlos, ponerlos de nuevo en relación constante con su fuente: el mensaje de Jesús.
Podemos decir que existe un camino abierto para la evangelización en cualquiera de nuestros países, incluyendo el nuestro. No estamos e un medio de cultura hindú o musulmana o budista; nos hallamos en un ámbito cultural cristiano.
2. Después de la exposición del Sr. Obispo la Asamblea se dividió de nuevo en equipos para buscar las características del pueblo cubano que contienen rasgos evangélicos y enumerarlas según su mayor frecuencia en nuestro pueblo. Se buscaba descubrir valores y actitudes presentes en los cubanos, aunque estuvieran veladas u ocultas en muchos de nuestros hermanos.
Fue consolador constatar en la Asamblea plenaria que los seis equipos coincidían en una larga lista de virtudes cívicas, familiares, o personales. En este orden se decía que el cubano es:
Hospitalario y acogedor,
Servicial y desprendido
Alegre y optimista
Apegado a su familia especialmente a sus hijos,
Amante de su Patria
Trabajador, laborioso,
Preocupado por los ancianos,
Religioso
Solidario en el dolor
Especialmente cariñoso con la madre,
Entusiasta.
3. Fue también tarea de los equipos escoger qué valores o actitudes serían puestos en evidencia cada mes siguiendo la distribución de actividades según los meses del año. Se trata así de unir la reflexión y la búsqueda de las huellas del Evangelio en la acción pastoral que se ha escogido para cada época del año, teniendo en cuenta la piedad popular.
En Asamblea plenaria quedó organizado el plan de trabajo para este año pastoral que comienza en el mes de Septiembre de este año y se extiende hasta el mes de Agosto del año próximo:

Mes de: Nuestro pueblo es: Prioridad:
Septiembre Amante de la Patria La Virgen de la Caridad
Octubre Religioso El Rosario
Noviembre Solidario en el dolor Los difuntos
Diciembre
Alegre
La Navidad
Enero Apegado a su familia La familia
Febrero Cuida con amor a sus hijos La catequesis y los niños
Marzo Preocupado por los ancianos La Cuaresma
Abril
Hospitalario y acogedor
La Semana Santa, Pascua, la Comunidad Cristiana.
Mayo Especialmente cariñoso con la madre. Trabajador, laborioso.
La Virgen María (Los campesinos)
Junio
Servicial y desprendido
El Sagrado Corazón
Julio
Optimista y entusiasta.
Los adolescentes y los jóvenes
Agosto

C) Prioridad Pastoral:
De este modo quedó estructurado el trabajo pastoral para este año 1980-1981. La jornada fue muy fructífera y en la última plenaria se escogió la Prioridad Pastoral en nuestra diócesis para este año. El Sr. Obispo propuso tres inquietudes fundamentales: la familia, la catequesis de niños y adolescentes y los jóvenes.
1. Para ilustrar cuales son las urgencias pastorales en cada uno de estos sectores, hicieron una breve explicación, por la catequesis: Sor Aida Ramírez, responsable diocesana; por los jóvenes, Carmen Dora Hernández y por la familia: Lorenzo Hernández.
2. Después de un interesante debate y en reñida votación la Asamblea eligió como prioridad pastoral para este año en la Diócesis de Pinar del Río: la catequesis de niños y adolescentes. El Sr. Obispo exhortó a todos a poner sus mejores esfuerzos para que no quede ni una sola capilla, ni Iglesia sin catequesis.

D) Lema:
Como el pasado año, era necesario que un lema resumiera todo el contenido de las decisiones tomadas y fuera al mismo tiempo inspiración y fuente de reflexión. En la búsqueda de valores evangélicos de nuestro pueblo habíamos descubierto que la mayoría de esas actitudes tan positivas se fundamentan en el amor. En efecto, podemos reducir la lista de virtudes enumeradas de este modo: Amor a la familia, a los hijos, a los ancianos, a la Patria, al trabajo, etc.
Por otra parte, la necesidad de paz y de reconciliación que experimentamos todos, nos llevaba a decidir que el lema de este año pastoral fuera: "Por encima de todo, el Amor".
Así concluyó nuestra Asamblea, poniendo en las manos del Señor, en la Eucaristía, todo lo reflexionado este día, con el deseo de que nuestros sueños y esfuerzos sean agradables a sus ojos. Que la Virgen de la Caridad acompañe nuestro caminar.

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