La Colonia Española, una huella profunda en el devenir pinareño

por Jorge Luis Lobeiras Díaz

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Introducción histórica
Esta historia quizás les parezca vieja y anacrónica, pero no es así, le pertenece al pueblo pinareño que en momentos de grandes escaseces y dificultades luchó por sobrevivir frente a las dificultades de la época.
En el último cuarto del siglo XIX se apreció una mejoría en Pinar del Río pues muchos de sus hijos se preocuparon por crear organizaciones benéficas que beneficiaran esta empobrecida provincia.
En el año 1883 el director del periódico La fraternidad española, Ángel Ruiz del Haya, creó la Asociación de Dependientes del Comercio, que integró a comerciantes y empleados; en una de sus reuniones surgió la idea de crear una quinta de salud para los asociados quienes podían utilizarla previo pago de una cuota mensual.
De esta manera, el 24 de diciembre de 1890 se procedió a la inauguración de un edificio en la Calzada a La Coloma esquina a Rastro o Sol (este edificio después fue conocido con el nombre de “El Campesino” por una fábrica de cigarros que funcionó allí y hoy es sede del Palacio de Pioneros). Funcionó como centro de salud hasta 1895 cuando las tropas españolas lo ocuparon para almacenar pertrechos.
Finalizada la contienda independentista en 1898, muchos comerciantes españoles sintieron la necesidad de cohesionarse en una organización que los representara en un momento que pasaban a ser extranjeros en un contexto de profundos cambios; es así que en 1901 crean una institución que nombran Casino Español, presidida por Silvestre Girbal, donde se agruparon cosecheros de tabaco, trabajadores de minas, dueños de pequeñas industrias, comerciantes y otros que buscaron en estas asociaciones diversos beneficios, incluida la recreación; dichas agrupaciones se extendieron prontamente por todo el territorio nacional y fueron conocidas como Centros de la Colonia Española.
El 25 de julio de 1908 quedó constituida la Federación de la Colonia Española de la Isla de Cuba que agrupó centros de Pinar del Río, Cienfuegos, Manzanillo y otras ciudades hasta sumar 14 instituciones similares. Su objetivo era acoger y proteger a inmigrantes de la Madre Patria en su estancia cubana.
En la región occidental prontamente se extendió por San Juan y Martínez, Minas de Matahambre, Sumidero, San Cristóbal, etc. y en 1918 acogía mil afiliados, cifra respetable para una asociación de provincia dependiente de La Habana.

La Colonia Española en Pinar del Río
En los primeros años no contó con un local, sin embargó se procuraron los servicios de dos médicos: el Dr. Juan Montagú Cáceres y el Dr. Eduardo Gómez, este último como médico de visitas, aunque ambos ofrecían sus servicios en sus consultas hasta que se encontró un local adecuado —los barracones que Tito Vila había adquirido al gobierno interventor norteamericano en el sitio conocido como Loma de la Quinta— que se arrendó por $42.40 oro mensuales; en ese lugar se ubicaron camas para la asistencia a los pacientes. Posteriormente, el 25 de abril de 1902, el Centro Colonia Española, en pública subasta, se adjudicó esos locales por la suma de $3600.00 a los que hubo de añadir otros $1500.00 en labores de remodelación. Estos barracones —muy transformados— en la actualidad forman parte de un caserío ubicado en la misma entrada del antiguo sanatorio, hoy Hospital Pediátrico “Pepe Portilla”.
El sanatorio se llamó primero Mercedes; posteriormente se adquirieron unos terrenos más amplios que permitieron edificar el Pabellón Central que —en su primera planta— fue inaugurado el 2 de mayo de 1925 mientras que el segundo nivel se concluyó el 3 de diciembre de 1948 y recibió el nombre de “Desiderio Saludes”, el mismo incluía varias salas dotadas de notable confort.
También se construyeron los pabellones “Florinda Cangas” para mujeres y niños y el “Petrona Rubio”, para maternidad, dotado de salones de partos y consultas. Se ubicó además un pabellón para enfermos de tuberculosis.
El centro incluía también consultas externas, laboratorios y rayos x, además de servicios generales como lavandería, cocina y almacenes a los que se debe agregar una pequeña capilla al servicio de los que profesaban la religión católica.
A lo largo de los años entre sus directores se incluyeron el Dr. Juan Miguel Montagú, que fue el primero en desempeñar el cargo; Dr. Eduardo Gómez Comellas; Dr. Carlos Montagú y Dr. León Cuervo Rubio que lo dirigió hasta su fallecimiento en 1946, de él se conserva en la institución un busto en su homenaje.
Posteriormente lo dirigió el Dr. Sergio Cuervo Castillo que continuó ampliando la instalación.
Este centro hospitalario fue nacionalizado el 16 de octubre de 1962, al año siguiente se establecieron las Clínicas Mutualistas con el objetivo de brindar atención médica a los afiliados que habían quedado dispersos, estaban compuestas por el Hospital Pediátrico “Pepe Portilla, el Centro Médico, la Policlínica “Los Ángeles” y la Clínica “Callejas”; esta organización desaparece en 1967 al constituirse el Hospital Regional de Pinar del Río.

Sociedad de Recreo “Colonia Española”
Esta se creó “para el disfrute cultural y artístico de los asociados”; para ello realizaban reuniones y tertulias en diversos sitios de la ciudad. Los primeros locales fueron los altos de la tienda “El Incendio”; el domicilio de Fernando Guerra, ubicado en Recreo esquina a Isabel la Católica; el hotel “Ricardo” y “La Flor Asturiana” (hoy Casa de la Música “La Sitiera”).
La Junta Directiva de la Sociedad se había trazado el propósito de construir un edificio que permitiera radicarse en él a la vez que servir a este interés, con tal fin adquirieron a Pedro Pablo Garmendía, por $42000.00 oro, el terreno conocido como «solar de las Arias», el mismo limitaba por el frente con la calle Martí, por el fondo con Yagrumas, por la izquierda con la calle Cuarteles y por la derecha con la casa del Sr. Jaime Couse.
La primera piedra de la construcción se colocó el 28 de febrero de 1908 en una ceremonia a la que asistieron el Gobernador de la provincia, Coronel del Ejército Libertador, Indalecio Sobrado Lago y el Alcalde Municipal, Alfredo Porta Rojas.
Entre los miembros destacados por su interés en la culminación de este esfuerzo se puede mencionar a Adolfo Echeverría Botalón, Desiderio Saludes Fernández y Francisco Canosa Crespo.
Esta construcción costó $50000.00 y en una ocasión hubo que detenerla por agotamiento del presupuesto.
El 25 de julio de 1909 se inauguró el edificio social de la Colonia Española en Pinar del Río, al acto asistieron el Excelentísimo Señor don Pablo Solar Guardiola, ministro español en representación del Rey de España; el obispo de Pinar del Río, Msr. Manuel Ruiz Domínguez; el gobernador provincial, Juan B. Pichardo; el cónsul de España, Eduardo Gómiz Comellas. A esta inauguración siguieron dos días de fiestas amenizadas por la orquesta pinareña “Gigato”. La prensa nacional recogió el suceso en varias publicaciones.
Posteriormente esta sede tuvo varias ampliaciones, entre ellas un espacio deportivo al fondo de esta edificación y una casa de recreo en la playa Las Canas que fue inaugurada en junio de 1938 con un costo de $2864.00.
Los asociados debían pagar una cuota mensual de dos pesos que le daba derecho al servicio en la instalación durante las actividades que allí se realizaran que abarcaron desde bailables, amenizados por importantes orquestas nacionales, entre las que vale destacar Beny Moré y su Banda Gigante, hasta conferencias y recitales poéticos a cargo de intelectuales cubanos como Nicolás Guillén y Medardo Vitier además de los venezolanos Andrés Eloy Blanco y Rómulo Gallegos.

Nuestra historia. Revista Vitral No. 128, Año XXIV, Octubre- Diciembre de 2017

2017-12-26

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