La obra material y moral del Comité TODO POR PINAR DEL RÍO

por: Lic. Arsenio Enrique Carmona Pérez

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…investigar, estudiar, descubrir, adivinar,
aportar lo que hay de particular y de específico,
desde el punto de vista nacional,
en la manera en que cada país
aborda concretamente la solución
del problema internacional común…”


“… en nuestro país las ideas libraron batallas
al lado de los acontecimientos...”

En la inauguración de la Escuela Formadora de Maestros Primarios “Tania la Guerrillera”, en la capital provincial, el Comandante en Jefe Fidel Castro expresó, que “Pinar del Río era conocida antes del triunfo de la Revolución como la Cenicienta de Cuba” y resultó un hecho cierto por las condiciones económicas, políticas y sociales que presentaba entonces, inferiores a las del resto del país en cualquier época.
No obstante, el siglo XIX cubano recoge la participación activa de su pueblo en los acontecimientos que dieron al traste con el dominio de España en Cuba; más de 50 años de República, desde los inicios del s. XX evidencian el rol pinareño en las luchas populares, donde estudiantes, obreros, campesinos y otros sectores allanaron el camino para independizarnos de la metrópoli española y las aspiraciones norteamericanos de apoderarse de Cuba. Precisamente entre las particularidades regionales de la lucha del pueblo pinareño contra los males que lastraban su desarrollo, encontramos la fundación en 1941 del COMITÉ TODO POR PINAR DEL RÍO.
El presente trabajo se basa en los resultados obtenidos durante el quinquenio 1985 – 1990, en la investigación titulada Las particularidades de la Revolución Cultural en Pinar del Río a partir de la Campaña de Alfabetización de 1961 , llevada a cabo con la participación de los profesores Dr. Julio de Jesús Sierra Socorro y la M. Sc. Yadira Pérez Díaz, del ISP “Rafael María de Mendive” que desarrolló como su primera tarea, el estudio de los antecedentes del problema; su primer resultado se materializó en el capítulo I titulado: El COMITÉ TODO POR PINAR DEL RÍO.
Al concluir dicha investigación se donaron al Archivo Provincial de Historia, junto al Informe Final de la investigación, todas las fichas elaboradas, los testimonios de personalidades de la sociedad pinareña de la época y dos álbumes de fotografías, que en nombre de los fundadores entregó generosamente al autor su último presidente, el Dr. Juan Francisco Sánchez Sánchez con el compromiso de su preservación.
Los investigadores dirigieron el énfasis principal en la búsqueda informativa a través de la prensa escrita y los testimonios de fundadores, miembros y diversas otras fuentes, con un objetivo central, el de caracterizar al Comité TODO POR PINAR DEL RÍO a partir de la composición social de sus creadores, sus bases fundacionales, su obra cívica y material e interpretar el significado que tal acto tuvo para el territorio en los años 1941 hasta 1959, constituyendo este acto su legado histórico para las actuales generaciones, acercándolos al conocimiento enaltecedor de los valores patrios partiendo de sus raíces.
Mencionemos entonces cuáles fueron las causas específicas por las que fue fundada aquella institución cívica, qué situación afrontaba el país en esos tiempos —y en particular Pinar del Río— cuando, tensando sus fuerzas, desplegó extraordinarias actividades y hagámonos la siguiente pregunta: ¿Por qué surge y 20 años después se disuelve el Comité TODO POR PINAR DEL RÍO?
Antecedentes económicos, políticos y socio culturales de la provincia.
Para el análisis de los acontecimientos en Pinar del Río en la década del 40 al 50 del siglo XX, habría que llevar a cabo una correcta interpretación de lo que trascendía a escala nacional que, en síntesis, no era más que el reflejo de la gran crisis por la que atravesaba el sistema político de la República, desde el propio año 1902, “que si bien con el ascenso al poder de Don Tomás Estrada Palma no significó alcanzar la soberanía total, sí impidió que los Estados Unidos lograran anexarse a Cuba, lo cual sin dudas fue uno de los últimos sueños de nuestros mambises. Así nació la República independiente, pero corrupta, que se vería envuelta desde entonces en una perenne crisis política desde el poder, fenómeno que se agudizó a partir de la Revolución de los años 30” y que esperaba por una solución definitiva. Las ideas nacional reformistas para solucionar la crisis, se abrieron paso durante el breve gobierno de Ramón Grau San Martín en 1934, proliferando en esas etapas los partidos y sectores donde las mujeres y los jóvenes tendrían un significativo papel.
En virtud de las elecciones generales celebradas el 14 de julio de ese año, ascendió al poder Fulgencio Batista y Zaldívar , esta vez, como Presidente de la República hasta 1944. Le siguieron los gobiernos denominados auténticos de Ramón Grau San Martín y Carlos Prío Socarrás.
Pinar del Río, entre las primeras en las luchas, se estancó como la última de las provincias del país en las esferas sociales y económicas. Los pinareños se empeñaron en buscar nuevos derroteros, pronunciándose por cambiar la suerte del territorio y con ello tributar al mejoramiento de la nación.
La población cubana en 1943 alcanzaba la cifra de 4 778 583 habitantes, mientras que Pinar del Río, en una extensión de 13 500 kms², contaba con una población de 398 794. El municipio de Pinar del Río incluía los barrios y poblados de Cabezas, Cangre, Gramales, Guayabo, Isabel María, Marcos Vázquez, Matahambre, Nombre de Dios, Paso Viejo, Primero de Ovas, Primero de Taironas, Primero Norte, Primero Sur, Punta de Palma, Quemados de Pineda, Río Feo, Río Sequito, San José, Segundo de Ovas, Segundo de Taironas, Segundo Norte, Segundo Sur y Sumidero contaba con 77 051 habitantes en 1 548 Kms². La ciudad cabecera albergaba 26 241 habitantes.
Existía un notable por ciento de personas con ingresos inferiores —en correspondencia con la baja escolaridad y calificación de la fuerza laboral—, en segundo lugar, los salarios más bajos se concentraban en la mayoría de la población económicamente activa y en tercer lugar los salarios más bajos en los negros, como reflejo de la discriminación racial imperante.
El número de personas con títulos académicos y profesionales en la provincia ascendía a 2 211, de los cuales eran médicos 104 y optometristas solamente 5. Téngase en cuenta que en el país había 3 533 médicos y 163 optometristas., lo que significa que Pinar del Río poseía el 2,9% de los médicos y el 3% de los optometristas.
La población cubana en 1953, ascendía a 5 829 029 habitantes, correspondiéndole a la provincia de Pinar del Río en igual extensión (13 500 kms²) 448 422 habitantes; en zonas urbanas 38 885 y en zonas rurales 297 611 para una densidad poblacional de 11.7 por kms², en zonas urbanas 150 811 habitantes, que representaban el 34,08% y en zonas rurales 297 611, significando el 7,7% de la población nacional, En el municipio cabecera la población ascendía a 38 885 habitantes en una extensión territorial de 1 548 Km.² representando el 1,6 de la población de la provincia. De su población apta para el trabajo, el 45,2% se encontraba desempleado.
Respecto a la educación, en toda la provincia deberían asistir a la escuela 205 271 ciudadanos entre 5 y 24 años de edad y asistían realmente 69 441, el 33,33%. En el municipio cabecera, debían asistir 14 836 ciudadanos y lo hacían 6 018, para el 47,2%. El analfabetismo era del 30,8% y se hallaba distribuido en 17,7% en zonas urbanas y el 38,2% en zonas rurales. El nivel escolar promedio de los ciudadanos de 6 a 49 años era de 2,5 grados.
La prensa de la época reflejaba la inauguración de “industrias” que contribuirían a elevar el empleo de la sufrida población, pero en realidad se trataba de pequeños instalaciones con unos pocos trabajadores, al punto que en la manufactura solo estaban empleadas 18 938 personas de ambos sexos. En comparación con el resto del país, era la provincia que tenía registrado la menor cantidad en el Ministerio de Agricultura, con sólo 129, sin incluir —entre otras— la tabacalera y la azucarera, caracterizándose por una economía agraria esencialmente mono-productora donde el 52% de las tierras dedicadas a la agricultura, eran propiedad de unos pocos, incluidos los latifundios pertenecientes a monopolios norteamericanos. El desarrollo económico estaba lastrado por la ausencia de perspectivas en todas las ramas y ello repercutía con fuerza en los sectores más desposeídos de la población. Las promesas electorales quedaban en el tintero.
La actividad cultural carecía de integración y las funciones principales de educación de las masas en el conocimiento de los valores de nuestras raíces, se reducía a la actividad que desarrollaban 41 agrupaciones musicales, 4 bibliotecas y 31 cines de 35 mm. No existían museos, ni galerías de arte.
El deporte mostraba más abandono. El béisbol y el boxeo eran las disciplinas en que se reorganizaban campeonatos; la carencia de instalaciones y presupuesto estatal para estas actividades, obligaban también a la realización de colectas públicas entre población.
La dura situación económica repercutía en el resto de la sociedad del territorio. Los la mortalidad infantil (tasa por mil nacidos vivos) oscilaba en un estimado de 90 y 100, un médico por cada 2 564 habitantes, un estomatólogo por cada 10 256. La esperanza de vida era de 53 años mientras que en el resto del país era del 62. En total existían 140 médicos, 35 estomatólogos, 40 técnicos de laboratorio, 50 enfermeras, 909 camas de asistencia médica, 100 camas de asistencia social, el 40% eran privadas y de ellas 150 eran exclusivas para blancos y un presupuesto estatal de 2 880 000 pesos anuales. Las enfermedades diarreicas agudas, la poliomielitis, el tifus, la tuberculosis, la tos ferina, la difteria y el tétano, entre otras, constituían un azote para la población. En el año 1958 en la provincia existían 248 médicos, solo 5 hospitales y ninguno se hallaba en zonas rurales.
La ciudad capital contaba con 26 241 habitantes. Existían barrios marginales, destacándose los llamados Rancho Grande y La Gía (en este último vivían 92 familias con 460 habitantes aproximadamente). La despreocupación, la poca atención de los gobiernos y sus pésimos niveles de salubridad hicieron exclamar a un visitante de la época: “¡Pinareños … Vuestra ciudad es una isla rodeada de excretas por todas partes…” .
En estas circunstancias, un grupo de ciudadanos encabezados por el Dr. en Medicina Tebelio Rodríguez del Haya , decidió como respuesta paliativa, crear una institución no gubernamental que hiciera por la ciudad capital lo que durante casi cuatro décadas no habían realizado los gobernantes de la nación y así lo declararon públicamente: el Comité TODO POR PINAR DEL RÍO fue fundado el 26 de noviembre de 1941. En las condiciones históricas concretas del país y de Pinar del Río en particular, esta iniciativa pudiera considerarse como una respuesta de carácter nacional-reformista propia de la época. La Institución fue incrementando en la marcha su influencia sobre la ciudadanía; su labor tuvo un sostenido apoyo popular hasta 1952, cuando con el golpe de estado del 10 de marzo y la represión desatada por Batista, se hizo más difícil. Los espacios que había conquistado en algunas esferas gubernamentales a las que se les arrancaba fondos y recursos, fueron reduciéndose y las acciones del “Comité” disminuyeron sustancialmente.
El alegato de Fidel conocido como La Historia me absolverá hicieron despertar las esperanzas de muchos de los miembros y simpatizantes del Comité que se involucraron en las actividades revolucionarias contra la dictadura, y no pocos sufrieron encarcelamientos.
Es muy elocuente el hecho de que al triunfar la insurrección armada, el Comité puso en manos del Gobierno Revolucionario sus recursos y se auto-extinguió; las razones por las cuales había sido fundado —a juicio de su Comité Central— y en opinión de su último presidente, habían dejado de prevalecer y sus principales colaboradores así lo comprendieron y pasaron a cargos en la nueva Administración Pública.
Los artículos que a partir de este número de la revista se publicarán son una síntesis del libro que sus autores aspiran a materializar en un futuro no muy lejano y no tienen la intención de ensalzar con una estrecha óptica regionalista al Comité TODO POR PINAR DEL RÍO ni a sus fundadores, sino que pretende reconocer y caracterizar con justeza, a través de su obra cívica y material, a esta Institución, que buscó dar respuesta en aquella coyuntura histórico concreta a la desidia manifiesta de los gobernantes. Investigar y sacar de la penumbra esa obra por meritoria, constituye una deuda de gratitud de las actuales generaciones con aquellos protagonistas.

Lenin, V. I. “La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo”. En Obras Completas, Edición. en ruso, Moscú, t. 41 p. 52.
Castro Ruz, F. Informe Central al Primer Congreso del PCC, La Habana, 1975.
Carmona Pérez Arsenio Enrique, Julio Jesús Sierra Socorro y Yadira Pérez Díaz. Profesores del Instituto Superior Pedagógico “Rafael María de Mendive”. Informe Final de Investigación Las particularidades de la Revolución Cultural en Pinar del Río a partir de la Campaña de Alfabetización de 1961, donado al Archivo de Historia Provincial el 13 de enero de 1992.
Segrera, Francisca, Conferencia Magistral pronunciada durante la XIX Jornada Científico-Pedagógica de la Escuela Provincial del PCC “Abel Santamaría Cuadrado” de P. del Río, el 25 de marzo del 2005.
Fulgencio Batista y Zaldívar. Personaje de la Historia de Cuba. Ascendió al más alto poder del Estado desde la posición de Sargento Taquígrafo del Ejército. Encabezó la sublevación de sargentos y soldados el 4 de septiembre de 1934 en conexión con estudiantes y otros sectores y se convirtió en Jefe del Ejército. Asumió la Presidencia en 1940, tras ganar las elecciones y en 1952, tras un golpe de estado, sumió a Cuba en una tiranía.
Ramón Grau San Martín. Líder del Partido Auténtico, había formado parte del Gobierno de los Cien Días; en 1944 tras un proceso electoral, asume la primera magistratura de la República hasta 1948.
Censo de Población y Electoral de 1943
Censo de Población de 1953
Carmona Pérez, Arsenio E., Julio Sierra Socorro y Yadira Pérez Díaz. Artículo “Pinar del Río, su pasado y su presente”, en Guerrillero, miércoles 22 de julio de 1987
Pinar del Río, 30 aniversario de obras y amores, Artículo. Hemos forjado mucho más que la esperanza (III) p. 10
Ver nota al pie en el Prólogo
Tebelio Rodríguez del Haya (22-7/1906 – 30-4/1978). Médico y fundador del Comité TODO POR PINAR DEL RÍO. Destacada personalidad pinareña, martiano de corazón y humanista a carta cabal caracterizado por su honestidad y lealtad sin límites a la causa de los pobres.

Nuestra Historia. Revista Vitral #125. Año XXIII, Enero- Marzo. 2017

2017-03-30

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