Noticias. Diócesis de Pinar del Río. Cuba

Celebraron catequistas de la diócesis la Pascua de Resurrección

Texto y fotos: Zaimy Padrón Bravo

 

Cierto es que Dios no se deja vencer en generosidad y que todo lo hace en beneficio de aquellos a los que ama… Por eso el sábado 28 de abril, después de varias jornadas de intensa pero muy necesaria lluvia en nuestra provincia, nos regaló un día hermoso para que los catequistas de la diócesis celebráramos nuestra Pascua de Resurrección en el Parque La Güira.
Allí nos reencontramos 99 catequistas de la mayoría de las parroquias y comunidades de la diócesis, dos sacerdotes, el padre Juan Lázaro (Pacheco) de la Parroquia Nuestra Sra. de las Nieves de Mantua y el padre Fabián Loayza, párroco de Guane, el diácono Jorge Abreu, tres seminaristas y seis religiosos, un marianista, tres hermanas escolapias y dos misioneras de la caridad.
La acogida, a la entrada del Parque, fue un sentido momento de reencuentro entre los hermanos y la oportunidad de identificar a cada uno con el equipo al que se integraría: una cinta en la mano, cada una con un color diferente, verde, correspondiente al equipo esperanza, azul, para identificar la alegría y amarillo, la paciencia.
La oración inicial para agradecer a Dios lo que ya habíamos comenzado a vivir desde la salida de las comunidades, estuvo animada por el hermano marianista, Ceferino.
El siguiente paso fue rotar por los tres equipos, preparados en medio de la naturaleza. Los animadores, la madre Dulce, de las religiosas escolapias, el ya mencionado hermano Ceferino y el seminarista Pedro Pablo, relacionaron los temas de la esperanza, la alegría y la paciencia con la Pascua y cómo nosotros, los catequistas, las podemos vivir en nuestra relación con los catecúmenos y ayudar a nuestros niños en las catequesis para que también los vivan. Este fue un momento especial para todos no solo por lo dinámico de las presentaciones, los cantos, las danzas, los rompecabezas que armamos sino porque todos nos sentimos identificados con lo que allí compartimos y por los mensajes y certezas que descubrimos detrás de todo para mejorar nuestro servicio y compromiso como catequistas.
El cierre de este encuentro estuvo marcado por la eucaristía en que el padre Pacheco nos invitó a vivir estos tres valores, sin desanimarnos por los problemas de todo tipo que ocasionalmente nos abruman, como el desánimo porque tenemos pocos niños en nuestras catequesis; en ella nos dijo que no es lo más importante la cantidad sino la calidad de nuestros encuentros y sobre todo lo que transmitimos con nuestra experiencia de fe vivida, pues somos como un manantial donde ellos beben y aprenden.
Refiriéndose de manera particular a los tres valores que fueron el eje central del encuentro, apuntó que la esperanza es más que la frase que ya todos conocemos y que alguna vez hemos utilizado de que es “lo último que se pierde”, es más, es lo único que no defrauda, porque nuestra esperanza es Cristo mismo. La alegría del cristiano, no es mostrar nuestro rostro como el de un payaso, es la alegría profunda que no cambia nunca porque es Cristo que está dentro de cada uno de nosotros y esa es la que debemos manifestar a los demás. A su vez la paciencia es poner toda nuestra espera con confianza en el mismo Cristo, hasta lo que parezca más imposible, porque para Él todo es posible.
Al terminar la misa llegó el almuerzo y durante él y después hubo un espacio de intercambio en grupos más pequeños para el disfrute de las bellezas del parque, hasta la hora de la despedida, cuando quedó claro el deseo de volvernos a encontrar en los próximos encuentros que tendremos.
Con la alegría que deja siempre una celebración como la que vivimos, regresamos a nuestras comunidades agradecidos a Dios por esta oportunidad. También a todos los que colaboraron, no solo económicamente sino con su oración, para que esta pascua de los catequistas pudiera realizarse, les estamos muy agradecidos.
Ahora pongamos en práctica lo aprendido y entreguémoslo como un tesoro a nuestros niños en la catequesis. 

2018-05-10