Lee e interpreta la Palabra

por:P. Pedrojosé Ynaraja

LA PASCUA DE SANTA MARÍA

1. Que dice el texto:
Lucas 1, 39- 56

Por entonces María tomó su decisión y se fue, sin más demora, a una ciudad ubicada en los cerros de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Al oír Isabel su saludo, el niño dio saltos en su vientre. Isabel se llenó del Espíritu Santo y exclamó en alta voz: "¡Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!
¿Cómo he merecido yo que venga a mí la madre de mi Señor? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas. ¡Dichosa tú por haber creído que se cumplirían las promesas del Señor!"
María entonces dijo:
Procama mi alma la grandeza del Señor,
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador,
porque se fijó en su humilde esclava,
y desde ahora todas las generaciones me llamarán feliz.
El Poderoso ha hecho grandes cosas por mí:
¡Santo es su Nombre!
Muestra su misericordia siglo tras siglo
a todos aquellos que viven en su presencia.
Dio un golpe con todo su poder:
deshizo a los soberbios y sus planes.
Derribó a los poderosos de sus tronos
y exhaltó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos
y despidió a los ricos con las manos vacías.
Socorrió a Israel, su siervo,
se acordó de su misericordia,
como lo había prometido a nuestros padres,
a Abraham y a sus descendientes para siempre.
María se quedó unos tres meses con Isabel, y después volvió a su casa.

2. Qué me dice el texto:
1.- Probablemente nació en Sephoris, a pocos kilómetros de Nazaret, según viejas crónicas de peregrinos. Allí a uno de ellos le enseñaron el banquito donde se sentaba de pequeña. Tal vez empezó su vida en Jerusalén, según otros. Su categoría, aunque todavía la ignoraba, exigía que fuera cerca del gran Templo, piensan estos. Los dos sitios he visitado. En los dos sitios he rezado. Sin duda el momento álgido de Santa María, fue en Nazaret. Allí le dijo a Dios que sí. Aceptación inicial que se hizo definitiva y que nos consiguió la salvación a todos.

2.- En Belén nació su Niño. Nuestro Niño. Sería como otro cualquiera. Para Ella, no. Lo había llevado en su seno nueve meses. Era su hijo y era Hijo de Dios. Pero Ella no pensaba en estas cosas. Era su hijo y le veía todas sus gracias, como cualquier buena madre piensa siempre del suyo. Pequeñito, mucho más de lo que imaginaba cuando se movía en sus entrañas. A José le pasaba algo semejante. Le miraba, sonreía y de inmediato atendía a ambos, esposa e hijo. Pasó el tiempo establecido, debían ir a Jerusalén. Presentarlo al Dios de Israel, que era también el suyo.

3.- Mucho he pensado en la Virgen, mis queridos jóvenes lectores. Desde niño yo recibí sus favores. Dicen que un día mi madre me creía enfermo y me colocó en un altar, ante una imagen de Ella y al instante fui curado. Habladurías de la gente tal vez, mi madre nunca me lo había dicho. Pero mucho más me había inculcado. Toda la familia la amaba con delirio y yo heredé este amor.

4.- Subió al Cielo probablemente desde Jerusalén. He visitado el lugar junto al Cedrón muchas veces. Es el sepulcro reconocido de su dormición, así lo llaman los lugareños. Otra curiosa tradición, envuelta en posibles revelaciones privadas de una mística, la sitúa cercana a Éfeso. También he visitado la casita de la Virgen, o su cocina, como les gusta a otros llamarla.Lugares, lugares. Actitudes personales son lo que valen. Su actitud fue siempre mantener una postura afirmativa, mantenerse fiel a la voluntad de Dios en todo momento y lugar.

6.- Ahora bien, en el episodio en el que me siento más unido, más identificado con Ella, sería mejor llamarlo, es en la presentación de su Hijo en el Templo. ba Ella con su Chiquitín, fruto de su vientre. Estoy yo en el altar con un poco de pan, consecuencia del trabajo de los hombres, de mi trabajo también. Iba Ella a presentarlo, a ponerlo en manos de Dios. Levanto yo la patena a Dios ofreciéndole el pan. Espero que lo acepte y para todos lo trasforme. Pensaría Ella en el misterio que aquel camino encerraba. Si era Hijo de Dios ¿para qué ofrecerle lo que ya era suyo? Dudaba. Si al Señor no se le excluyó la angustia de la duda, y fue grande la que sintió en Getsemaní, Ella también la sufriría y en este momento la experimentaba.

7.- Se lo había contado todo a José su esposo. Lo sabía él también por las confidencias que había recibido de Dios. No obstante, los dos caminaban ilusionados y dudosos. El Niño no. nada de esto era capaz de sentir. El Padre contemplaba la escena asombrado, admirado y satisfecho. Imagino a Dios viéndome a mí en misa. No me atrevo a hacer comparaciones. Alguna similitud sí, debe haber.

3. A qué me compromete el texto
8.- Llegan al Templo y es reconocido como quien en realidad era, aunque no supiese hacer otra cosa que llorar. Eran dos viejecitos marginados, tal vez pelmas, que todo lo querían ver indagar, preguntar y comentar. Aquel día no fue necesario nada de esto. Al verlo llegar y aproximarse, todo fue evidencia, dentro del misterio. Adoración, pese a la pequeñez del que tenían junto a sí. Yo también adoro, me arrodillo. Deseo que vosotros, mis queridos jóvenes lectores, también lo hagáis, cuando asistáis a misa.